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Música 16 de Junio de 2017

El Binomio de Oro que no se olvida

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Foto: Archivo EL HERALDO

Israel Romero, acordeonero del Binomio de Oro.

Loraine Obregón Donado - @lore013

A propósito de la conmemoración de los 25 años de la muerte de Rafael Orozco, Israel Romero, su acordeonero durante 17 años y también compadre, hoy recuerda algunos momentos vividos al lado del artista.

Una parranda de Mario Ceballos, el fundador de la Universidad Autónoma del Caribe, propició en los años 70 la creación del Binomio de Oro de América. Rafael Orozco e Israel Romero, sus líderes, empezaban en ese entonces a tener éxito por separado. El primero con  Emilio Oviedo y el segundo con Daniel Celedón.
 
Así lo recuerda el acordeonero villanuevero. La muerte de su “compadre del alma” todavía lo acongoja, es el momento más duro que ha vivido, afirma. Luego de esa parranda, en 1976, en un cumpleaños de un compositor y periodista guajiro, del cual Israel no recuerda el nombre, se volvieron a encontrar y hablaron de “conformar una agrupación distinta, que fuera juvenil, que innovara. Así nació el Binomio de Oro de América”.
 
Este mes se cumplieron 25 años de la partida de “su llave”. A continuación Romero narra algunas anécdotas que compartió al lado del cantante de vallenato, nacido en Becerril, Cesar.
 
 P ¿Dónde se encontraba el día que asesinaron a Rafael Orozco?
 
R Yo lo estaba esperando en Cúcuta, porque teníamos pendiente una presentación en Yopal o Saravena, no recuerdo muy bien. Salí a un restaurante que estaba cerca del hotel donde me estaba hospedando. Comí junto a unos costeños que me invitaron, hasta que se me acercó una persona del restaurante a decirme que tenía una llamada. Me sorprendí porque nadie sabía que yo estaría en ese lugar y porque ¿quién tendría que llamarme a mí al teléfono del restaurante? Entonces salí a atender la llamada y escuché la voz de un hombre que me decía que era del hotel para informarme que estaban tratando de comunicarse conmigo desde Barranquilla. En seguida intuí que algo malo estaba pasando. Salí rápido para el hotel, recibí otra llamada de Barranquilla en la que me enteré que a mi compadre lo habían herido, yo pedía que me dijeran que era mentira, me puse a llorar y no lo podía creer, yo gritaba que me estaban diciendo mentiras. Entonces, llamé a mi casa y nadie me atendió. Me volvieron a llamar y era mi primo Migue, quien me confirmó que Rafael había muerto.
 
 p  ¿Cómo fue su relación?
 
 R  Cuando nos encontramos en una parranda con Poncho Zuleta, Rafael y yo nos pusimos hablar y nos manifestamos el deseo de estudiar en Barranquilla. Después le dije que me gustaba la camisa que llevaba puesta y me comentó que cuando nos encontráramos en Barranquilla él me la daría. Luego él y yo empezamos a ir a ver el Junior, porque compartíamos el gusto del fútbol, a partir de  ahí fuimos llaves. Cuando conformamos el dúo, la amistad se fortaleció más. Él tuvo su primera hija y me puso como su padrino, yo tuve a mi hijo Israel David y también le otorgué la misma responsabilidad. Nosotros nunca nos pusimos condiciones, siempre primó la amistad. Las veces que discutíamos era por fútbol, porque él decía que jugaba más que yo y viceversa, pero en realidad ninguno jugaba nada (risas). 
 
P  ¿Por qué Binomio de Oro?
 
R  Binomio por ser los dos y Oro por Organización Romero Orozco.
 
P  Rafael en sus canciones lo nombraba como Pollo Irra, ¿por qué?
 
R  Cuando yo tenía siete años me presenté en un Festival en La Junta donde las personas me dijeron “ahí está el pollito de Villanueva”. Al llegar a mi tierra, la gente empezó a replicarlo. Al principio no me gustó, pero después me acostumbré. Entonces, un día el cantante Daniel Celedón en una canción me dijo “vamos, Pollo Irra” y desde ahí quedó oficializado. 
 
P  ¿Cómo cataloga el sentimiento que Rafael Orozco le imprimía a sus canciones?
 
R  La música de él fue inigualable. Él se caracterizó por llevar un vallenato con letras y composiciones dicientes. Los arreglos que hacíamos con cada pieza eran maravillosos. El sentimiento que Rafael Orozco le ponía a cada canción era indescriptible, porque se apropiaba de las letras y cuando le gustaba una canción, la interpretaba de tal forma que parecía como si fuera de su autoría. Fue un músico importante para el género vallenato.
 
P¿Qué concierto recuerda al lado de él?
 
R Cuando tocamos por primera vez en la Arenosa fue inolvidable, porque fue para un Festival pa’l Carnaval, en el que, en medio de la presentación, varias personas del público prendían papeles como si fueran antorchas. 
 
P¿Qué recuerdos tiene de él?
 
R Su profesionalismo y disciplina asombrosa. Fácilmente cumplíamos 10 presentaciones y él no se molestaba, porque cuidaba a su gente. Era muy cuidadoso con su garganta, trabajo y profesión.
 
Como Binomio de Oro...
Rafael e Israel compartieron la música durante 17 años, tiempo en el que, según Israel, lograron posicionarse como una de las agrupaciones con mayor reconocimiento en la Costa y el interior del país. Juntos visitaron países como Venezuela, Aruba, Curazao y Estados Unidos. 
“Logramos internacionalizar el vallenato y tuvimos la oportunidad de tocar junto artistas reconocidos de la música latina”, dijo Israel.
 
Rafael Orozco logró cautivar el público nacional e internacional con su canto y el ‘Pollo Irra’ conquistó de su mano y le “puso sabrosura” a la música vallenata.
 
Rafael Orozco e Israel Romero, en una de sus presentaciones.
 

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