Consecuencias del uso excesivo de audífonos

Jueves, Septiembre 13, 2012 - 04:45

Para muchos chicos hey! llevar su música a todas partes es una prioridad y, gracias a la asequibilidad de los aparatos reproductores, ser propietario de uno ya no es cosa de otro mundo. Ya sea en el autobús –camino a la universidad o al trabajo–, transitando por la calle, en una sala de espera o mientras se intenta conciliar el sueño; lo cierto es que estamos conectados a ellos durante largo tiempo. No obstante, la utilización constante de estos artefactos, y sobre todo con elevada intensidad de sonido, tiene efectos negativos a mediano o largo plazo, como la pérdida parcial o total de la audición.

De acuerdo con la fonoaudióloga Gloria Marín, sobreestimular las células del canal auditivo con un sonido muy fuerte origina que éstas se vayan inclinando y, con la exposición constante, se debilitarán y morirán, dificultando la escucha.

“Cuando vamos por la calle subimos el volumen al máximo para aislar el ruido exterior y, por consiguiente, se ejerce mayor presión sonora. Además, la frecuencia con la que usamos estos aparatos influye proporcionalmente en el origen de las complicaciones”, argumenta la especialista.

Quizás no se trata de dejar de utilizarlos, sino de hacerlo de forma moderada.

Autoevalúate, ¿cuántas horas al día te colocas audífonos?, ¿una?, ¿de dos a cuatro?, ¿más de cinco? ¿Normalmente lo haces con el máximo volumen del reproductor?

Tipo diadema
Expertos aseguran que con auriculares tipo diadema se reduce el daño, pues estos cubren por completo el pabellón auditivo, ejerciendo menor presión sobre el mismo y, por tanto, generando menos molestia por su uso prolongado.

Revisión oportuna
Los audífonos son personales, al prestarlos, estos podrían transportar bacterias. Si experimentas dolor o zumbido en el oído acude a un especialista para que puedan detectarte afecciones a tiempo.