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Bienestar 26 de Abril de 2017

¿Sabe usted qué están comiendo sus hijos en estos momentos?

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Foto: Shutterstock

Una dieta conformada por alimentos naturales, les permitirá a los niños tener un mejor rendimiento escolar y adaptar hábitos de alimentación saludable.

Sajira Aduen Jiménez

En tiempos de afán, donde la rutina del día obliga a preparar las comidas “de rapidez” sin saber qué está absorbiendo el cuerpo, los alimentos ricos en conservantes y en sodio, las grasas saturadas y las azúcares, se convierten en los mejores aliados (entre comillas) de las familias colombianas.

La influencia de la publicidad, la inclusión de la familia completa en el trabajo y la baja supervisión de la oferta nutricional en las cafeterías y comedores escolares, hacen que los niños estén consumiendo alimentos procesados y dañinos para su salud y óptimo desarrollo.

Perros, hamburguesas, pizzas, empanadas, arepas, bebidas gaseosas y refrescos con altos contenidos de azúcar, -conocidos como comida chatarra- es lo que diariamente está a disposición y a merced de los niños en sus horas de recreo, en el cine, en los lugares de esparcimiento y los fines de semana.

En esta edición de Revista M!ércoles les contamos qué alimentos se recomiendan deben consumir sus niños y cuáles deben evitar.

QUÉ ESTÁN CONSUMIENDO. Para la especialista en Nutrición Clínica, Carmen María Carrero, el consumo excesivo de comida chatarra causa enfermedades cardiovasculares, metabólicas y daños cerebrales.

Carrero, con 22 años de experiencia en nutrición infantil, invita a “combatir el expendio en las cafeterías de los colegios de alimentos como hamburguesas, perros calientes, papas fritas, gaseosas, confites, paquetes,  productos embotellados, carnes procesadas, alimentos fritos, embutidos, golosinas y chocolates”, pues estos pueden afectar el sano crecimiento de los niños.

“Un menú normal de un restaurante de comida rápida compuesto por una hamburguesa doble con queso, papas fritas, un refresco mediano y un helado, conllevan un total de 1.213 calorías, mientras que una ensalada mixta, una porción de arroz, un filete de pollo y una porción de fruta puede aportar entre 700 a 780 calorías”, expresa la especialista.

QUÉ DEBERÍAN CONSUMIR. Asimismo, Diana de la Ossa, experta en Nutrición y Dietética recomienda a los padres elegir los alimentos en su forma más natural posible. “En una pieza de fruta entera se aprovechan mucho más los nutrientes que en una compota o en los empaquetados”.  

Señala que los niños al igual que los adultos deben incluir en su dieta todas las opciones de macronutrientes como proteínas de bajo contenido graso, carbohidratos de la tierra como frutas, vegetales, tubérculos, leguminosas, cereales integrales y grasas saludables como aguacate, aceite de oliva y nueces. Procurar reemplazar las frituras  por preparaciones al horno o a la plancha, y los adobos a base de mostaza, ajo, cebolla rallada y especias naturales.

PREPARE LA LONCHERA. La especialista De la Ossa recomienda elegir menos empaquetados y más opciones hechas en casa. “Unas galletas de avena y mantequilla de maní son una buena opción, pancakes de banano, espinaca y coco, wraps con pechuga de pavo, una pieza de fruta que le guste al niño, nuggets de pollo hechos con recubrimiento de avena y almendras. También podemos adicionarles nueces y de tomar, simplemente agua, pues los jugos empaquetados tienen altos niveles de azúcares añadidos y su aporte nutricional es bajo”.

RECOMENDACIONES  PARA LOS PADRES. Las dos expertas en nutrición coinciden que se debe incentivar a los pequeños  a que creen una experiencia real con los alimentos. En una sopa con todos los vegetales y pollo licuado, ellos no podrán detectar y diferenciar qué están comiendo. “Propongo enseñarles desde bebés a que reconozcan sabores y no ponerlos a escoger entre un brócoli y una galleta, por supuesto siempre van a irse por la galleta”, asegura Diana De la Ossa.

El éxito de una alimentación sana para los niños está en  explicarles qué es cada alimento, qué efecto tienen en nuestra salud y no caer en los extremos; dejarles que coman la porción de pudín en un cumpleaños, los dulces, y los “deditos” fritos que brindan en ellos, pero lo que esté bajo el cuidado o alcance de los adultos, que sea lo más natural posible.

Finalmente se recomienda que la buena alimentación sea acompañada de ejercicio. “La combinación de inactividad física y el consumo recurrente de comida chatarra es fatal”, complementa Carmen Carrero.

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