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Temas del Padre 23 de Septiembre de 2017

Soñar, pedir y realizar

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Padre Alberto Linero

A veces nos gustaría que por arte de magia pasaran las cosas: tener poderes mágicos, como los magos o las hadas madrinas de los cuentos; y conquistar a la mujer más bonita del mundo o ser aceptados por los compañeros de trabajo, o exponer nuestras ideas y recibir el aplauso de todos como signo de aprobación. Nos gustaría ser menos nosotros y más... los otros. Ser los más hábiles en las artes, cantar maravillosamente, tocar la guitarra de forma incomparable, ser el mejor deportista o el más destacado escritor. En fin, ser el centro de atracción, ser admirados y acogidos plenamente. Como si quisiéramos ser esos personajes ficticios que nos venden comercialmente y que se presentan como estándares de vida para todos, aquellos que realizan el ideal de manera perfecta.

Esto se nos vuelve objeto de deseo y por lo mismo nos hace, en algunos momentos, sufrir, sentirnos incapaces, descontentos, no aceptados, frustrados. 

Me parece que el problema no es que nos guste lo que nos venden y queramos apropiárnoslo. El problema no está afuera, está en el anhelo del corazón, en lo que creemos que tiene valor y nos parece que es lo deseado, en no reconocer nuestra realidad y los dones que tenemos. Y en no saber lo que debemos pedir, porque pedir es un arte que requiere tiempo, paciencia, tranquilidad interior, escucha en lo profundo de nuestro ser.

Pedir de manera correcta puede ser la causa de la felicidad o la tristeza.

Como cuando éramos pequeños y pedíamos el regalo de Navidad y papá nos decía que podíamos pedir un regalo, uno solo. Entonces teníamos que elegir y teníamos que hacer o dar algo, comprometernos en algo.

Imagino que hoy muchas realidades te son negadas por las distintas condiciones de la vida. Por eso constantemente debes elegir y saber pedir. ¿Te tomas el tiempo de pensarlo, de analizar, y al final sabes decidir? ¿Por qué te decides? ¿Por lo que te genera más emoción o más expectativa, o lo que te permitirá realizar tu proyecto de vida?

Esto lo debes tener claro para no esperar lo que no te va a llegar y para no quedarte sin hacer lo que te corresponde para conseguirlo. Nada cae mágicamente del cielo. Y nada nos debe ser impuesto como objeto de deseo desde afuera. Tenemos que saber qué deseamos y para qué, y qué hemos de aportar para lograrlo.

Por eso hoy te invito a desear bien, a pedir con sentido y a saber qué te corresponde hacer al respecto. Y quiero recordar al padre Adolfo Salas, quien escribió alguna vez: “Queridos reyes magos, este año me gustaría que me trajeran el coraje de san Pablo, la pasión de san Agustín, el liderazgo de san Pedro, la dulzura de la Madre Teresa, para ser mejor persona, cambiar el mundo, postrarme como ustedes ante Cristo Rey y ganarme el cielo de una vez”.

¿Qué tal si te decides a pedirle al Dueño de la vida lo realmente importante y te decides a trabajar

para recibir ese regalo? ¡Ánimo! Es tiempo de pedir y tiempo de trabajar por ello. 

@Plinero 
www.elmanestavivo.com
www.yoestoycontigo.com
 

 

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