EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/144813
Temas del Padre 26 de Agosto de 2017

La mesa, lugar de comunión

El usuario es:
Padre Alberto Linero

En el contexto bíblico la mesa es un lugar de comunión. Los hombres de la Biblia se ponen a la mesa con personas con las que puedan coincidir en las opciones fundamentales de la vida o para compartir lo que son y así poder aprovechar puntos de encuentro. En este sentido la mesa es mucho más que un espacio para satisfacer una necesidad fundamental: el hambre. Es un lugar en el que los hombres se encuentran, comparten lo que han sido, son y quieren ser. Es un espacio en el que se interesan los unos en los otros.

Me ha llamado la atención siempre que Jesús se pone a la mesa con personas que son excluidas por la sociedad del momento. Él se sienta a comer con aquellos que los “religiosos” de turno desprecian por sus acciones o por su condición. De hecho éstos le reprochan a los discípulos esa actitud del maestro Jesús: “todos los que cobraban impuestos para Roma y otra gente de mala fama se acercaban a Jesús, para oírlo. Los fariseos y los maestros de la ley lo criticaban por esto, diciendo: “Éste recibe a los pecadores y come con ellos” (Lucas 15,1-2). No podían tolerar que Jesús hiciera de la mesa un espacio incluyente.

La respuesta de Jesús a la crítica que le hacen los fariseos y los escribas es contundente, les relata tres parábolas en las que muestra a Dios acogiendo con alegría y ternura a aquellos despreciados por la sociedad. Es decir, su respuesta es categórica: Me comporto así porque el Padre Dios se comporta así. Quien quiera vivir a la manera de Dios tendrá que entender que excluir a los seres humanos por cualquier razón es actuar contrario a la voluntad de Dios.

Esa propuesta de Jesús sigue siendo atractiva y seductora para todo aquel que se ha tomado la vida en serio. Los humanos somos iguales en dignidad y ninguna condición nos puede hacer inferiores. Nuestra dignidad no depende de las circunstancias sino de que somos seres humanos senti-pensantes. El ser incluyente y no despreciar a nadie sigue siendo una tarea para cada uno de nosotros. Jesús es modelo en eso, ya que los relatos bíblicos lo muestran con un corazón abierto y con una empatía gigante frente a aquellos que la sociedad rechaza.

Me gusta entender la mesa como un lugar de inclusión. Soy feliz pensando que en la mesa podemos sentarnos todos y compartir nuestras maneras de entender, de sentir y de juzgar la realidad. Sin miedos a ser rechazados. Me emociona cuando veo la familia reunida en la mesa como en un foro, hablando de lo que son y de lo que quieren ser sin ninguna manifestación de miedo o de incomodidad. Sé que en los tiempos actuales –donde todo tiene que hacerse individualmente, para vender y comprar más- tenemos la tentación de olvidarnos de la mesa como lugar de encuentro. Pero también sé que nosotros los caribes tenemos una sensibilidad gigante y una apertura al otro tan grande como el horizonte del mar que nos baña, y que por eso podemos saltar todas las barreras que la tecnología y la contemporaneidad nos han planteado, y sentarnos a la mesa a hablar y a comer lo más sabroso de nuestra gastronomía. ¡Que sigan habiendo momentos para comer y hablar de la vida y de la muerte, en nuestros espacios caribes! 

@Plinero
www.elmanestavivo.com
www.yoestoycontigo.com

Etiquetas

Más de revistas
-->