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Temas del Padre 20 de Enero de 2018

Cuídate y se feliz

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Padre Alberto Linero

Ser buenos creyentes también implica cuidar nuestro cuerpo.  Un verdadero espiritual es el que ha entendido que es una unidad con una dimensión corpórea y otra espiritual, y que no puede despreciar ninguna de la dos. Despreciar tu cuerpo es una manera de negar que Dios es tu creador. Tampoco está bien pasarse al otro extremo y llegar a la idolatría del cuerpo, ni puedes hacer del gimnasio un templo. Así como te invito a estar atento a tu experiencia espiritual, a trascender, a encontrar espacios para el silencio y el poder entender la vida desde lo sublime, te invito a estar atento a tu cuerpo. ¿Cómo lo cuidas?

Comiendo bien. Definitivamente no sabemos comer. Las dietas propias de nuestra cultura son desbalanceadas y no nos nutren como lo necesitamos. Privilegiamos el gusto, la cantidad por encima de la nutrición. Hay que saber combinar la comida. No se puede perder el placer de comer pero debemos evitar intoxicarnos. Muchas enfermedades están relacionadas con lo que comemos. Ser cuidadoso al decidir que comer nos va a ayudar a ser más sanos y poder hacer de mejor manera tu proyecto de vida.
Hacer ejercicio. Es fundamental no tener una vida sedentaria. Hay que ejercitarse, caminar, trotar, practicar algún deporte, ir al gimnasio. Es valioso mantenerse activo. Siempre hay que tratar de quemar las calorías necesarias en el día. Muchas enfermedades pueden ser prevenidas con un buen plan de ejercicio físico. No olvides que hacer demasiado ejercicio también te puede enfermar. Todo equilibrado y bien organizado.

Saber descansar. Hay que saber detenerse y no hacer nada. No se puede gastar la vida en actividades. Momentos para divertirse, para pasar en familia, para contemplar lo maravilloso de la naturaleza son fundamentales para cuidarse. No eres un esclavo de la producción y no debes dejar que nada te esclavice. Muchas veces hay que decir discúlpame pero no.


Momentos espirituales. No olvides que tu cuerpo grita lo que tu alma sufre. Tienes que saber manejar tus emociones para que estas no te descontroles y no te enfermes por causa de ellas. Tienes que serenar el Espíritu y saber hablar con Dios. Los espacios espirituales te ayudan a ser dueño de ti mismo y a poder establecer relaciones sanas con los demás. Esto se manifestara en tu cuerpo, estoy seguro.

No sólo debes cuidar tu cuerpo por tu propio bien, por tu fe y tu relación con Dios sino también por la responsabilidad que tienes con las personas que amas, ellas te necesitan sanas y dispuestas a seguir adelante. Te invito a comprender que no puedes servir, ayudar a otros si te descuidas a ti mismo. Es oportuno que sepas establecer un buen plan de vida, en el que haya tiempo para todo y sepas disfrutar cada momento. La felicidad no es el producto de todo lo que haces, es el estado en el que vives mientras lo haces.
Dios te quiere feliz y para eso no sólo tiene que estar bien tu Espíritu sino todo tu ser corporal. Es hora que haya tiempo para ti, esa es la manera de vivir mucho tiempo y de gozarte las distintas etapas de la vida.

@Plinero
www.jai.com.co
www.yoestoycontigo.com
 

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Cuídate y se feliz

Sábado, Enero 20, 2018 - 00:00
Padre Alberto Linero

Ser buenos creyentes también implica cuidar nuestro cuerpo.  Un verdadero espiritual es el que ha entendido que es una unidad con una dimensión corpórea y otra espiritual, y que no puede despreciar ninguna de la dos. Despreciar tu cuerpo es una manera de negar que Dios es tu creador. Tampoco está bien pasarse al otro extremo y llegar a la idolatría del cuerpo, ni puedes hacer del gimnasio un templo. Así como te invito a estar atento a tu experiencia espiritual, a trascender, a encontrar espacios para el silencio y el poder entender la vida desde lo sublime, te invito a estar atento a tu cuerpo. ¿Cómo lo cuidas?

Comiendo bien. Definitivamente no sabemos comer. Las dietas propias de nuestra cultura son desbalanceadas y no nos nutren como lo necesitamos. Privilegiamos el gusto, la cantidad por encima de la nutrición. Hay que saber combinar la comida. No se puede perder el placer de comer pero debemos evitar intoxicarnos. Muchas enfermedades están relacionadas con lo que comemos. Ser cuidadoso al decidir que comer nos va a ayudar a ser más sanos y poder hacer de mejor manera tu proyecto de vida.
Hacer ejercicio. Es fundamental no tener una vida sedentaria. Hay que ejercitarse, caminar, trotar, practicar algún deporte, ir al gimnasio. Es valioso mantenerse activo. Siempre hay que tratar de quemar las calorías necesarias en el día. Muchas enfermedades pueden ser prevenidas con un buen plan de ejercicio físico. No olvides que hacer demasiado ejercicio también te puede enfermar. Todo equilibrado y bien organizado.

Saber descansar. Hay que saber detenerse y no hacer nada. No se puede gastar la vida en actividades. Momentos para divertirse, para pasar en familia, para contemplar lo maravilloso de la naturaleza son fundamentales para cuidarse. No eres un esclavo de la producción y no debes dejar que nada te esclavice. Muchas veces hay que decir discúlpame pero no.

Momentos espirituales. No olvides que tu cuerpo grita lo que tu alma sufre. Tienes que saber manejar tus emociones para que estas no te descontroles y no te enfermes por causa de ellas. Tienes que serenar el Espíritu y saber hablar con Dios. Los espacios espirituales te ayudan a ser dueño de ti mismo y a poder establecer relaciones sanas con los demás. Esto se manifestara en tu cuerpo, estoy seguro.

No sólo debes cuidar tu cuerpo por tu propio bien, por tu fe y tu relación con Dios sino también por la responsabilidad que tienes con las personas que amas, ellas te necesitan sanas y dispuestas a seguir adelante. Te invito a comprender que no puedes servir, ayudar a otros si te descuidas a ti mismo. Es oportuno que sepas establecer un buen plan de vida, en el que haya tiempo para todo y sepas disfrutar cada momento. La felicidad no es el producto de todo lo que haces, es el estado en el que vives mientras lo haces.
Dios te quiere feliz y para eso no sólo tiene que estar bien tu Espíritu sino todo tu ser corporal. Es hora que haya tiempo para ti, esa es la manera de vivir mucho tiempo y de gozarte las distintas etapas de la vida.

@Plinero
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