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Temas del Padre 25 de Marzo de 2017

Claves para no ser manipulado

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Padre Alberto Linero
Todos tenemos sin excepción relaciones interpersonales y en ellas a menudo nos encontramos con personas ‘abusadoras’. Denominamos así a aquellas que nos agreden, tratan de pisotearnos, traicionan los compromisos hechos, nos engañan. Muchas veces estas personas están vinculadas a nuestros círculos más cercanos (familia, amigos, compañeros de trabajo, de estudio), de allí la importancia de marcar los límites, para que no abusen de nosotros. Partiendo de la premisa de que no podemos dar a nadie el permiso para que nos pisotee, nos maltarte o juegue con nuestra dignidad, tenemos que sostener relaciones que nos hagan crecer como seres humanos y nos den posibilidades de ser cada día mejores en la libertad y autonomía que Dios quiere. Solo de Él dependemos, como lo hace la rama del tronco (Juan 15, 1-15); de nadie más. Todo es circunstancial, menos aquel que merece nuestra fe.
 
Los ‘abusadores’ como los hemos denominado poseen algunas cualidades, una de ellas es saber elegir solo con la mirada a una persona de baja autoestima a quien abusar y manipular –como haría el buen depredador en la selva, detecta al más débil de un grupo y ataca– ellos  buscan y utilizan cualquier cantidad de recursos para hacerte sentir culpable, como por ejemplo “fuiste tú quien ocasionó mi reacción agresiva” o “si tú no hubieses hecho lo que hiciste, no habría sucedido nada de lo que pasó”, y como estos, miles de ejemplos más. Hay que estar a la expectativa ante estos personajes y estar atentos a no darle permiso a nadie para que abuse y nos manipule con el sentimiento de culpa.
 
Te propongo 4 ideas para ser más fuertes y menos vulnerables antes quienes se portan así: 
 
1- Hacer un objetivo análisis de las situaciones. Detenerte un momento y dedicarte a entender qué es lo que ha sucedido, tus acciones, las de los demás, las causas y efectos de las mismas. Dejar que cada quien cargue con las consecuencias de sus decisiones y acciones, evitando que tú asumas pesos que no te corresponden.  
 
2- Tener una autoestima adecuada. Una concepción de ti mismo que te lleve a amarte, a valorarte y a creer en ti a pesar de los errores cometidos. Somos valiosos y tenemos muchos motivos para confiar en nosotros mismos. Es bueno escuchar a las personas que nos aman de verdad, que nos comparten su buena percepción de nosotros. 
 
3- Comunicarse asertivamente. Manifestar lo que sientes, piensas y crees, sin pasar por encima del otro, pero dejando clara tu apreciación, haciéndole saber al otro que comprendes su sentir, pero que no necesariamente aceptas sus argumentos. No estás obligado a hacer lo que no quieres, ni a complacer en todo a los demás. Puedes decir que no y poner límites necesarios para protegerte. Es importante hablar con claridad, firmeza, pero sin ofensas innecesarias.
 
4- Respaldar con acciones equilibradas tus palabras. Si dices que no, que tus acciones respalden ese no. En algunos casos habrá que tomar distancia física y existencial de esa persona, y no debe temblarte el pulso para hacerlo. Debes ser el primero en apoyar lo que decides, no sólo por coherencia en ese momento, sino por el mensaje que te envías a ti mismo cuando traicionas tus planes, promesas y elecciones. GC

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