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Sin Photoshop 27 de Mayo de 2017

Rosanna Lignarolo habla sin tapujos desde su lugar favorito: el escenario

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Foto: Orlando Amador Rosales

Alejandro Rosales Mantilla

La artista barranquillera, con 37 años en las artes escénicas, no evade preguntas y mucho menos poner los puntos sobre las íes en sus respuestas. Con la pasión caribe que la identifica habla de la falta de apoyo y espacios que amenazan a su gremio.

Rosanna Lignarolo tiene intacta toda su vitalidad juvenil. Esa de la que hablan sus excompañeras del colegio Elena Duque. Esa que demuestra en sus clases de danza o cuando se cuelga de un andamio para hacer una foto artística. Su fuerza vital la impulsa a poner el dedo en la llaga y criticar la falta de apoyo gubernamental y privado a los seres humanos que en Barranquilla viven “por y para” las artes escénicas. La energía de Rosanna le permite defender con argumentos su actuación en la muy criticada inauguración del Mundial Sub 20 (29 de julio de 2011). También le alcanza en su labor de madre y ahora abuela con su nieto Lucas, su nuevo gran amor. Sin photoshop, Rosanna habló de estos y otros temas en este especial de madres.
 
 
P  ¿Por qué las artes escénicas no se han desarrollado como deberían en Barranquilla?
R  Esta es una ciudad que se caracteriza por su importante Carnaval, la mayoría del presupuesto, en esa materia, es direccionado hacia él, entonces las otras artes escénicas, como la danza contemporánea, la danza moderna, el teatro, sin presupuestos, es muy difícil que se desarrollen. Necesitamos más apoyo, festivales, espacio, que es lo que realmente necesita un artista, presentarse, mostrarse a un público, que tenga la crítica de un espectador y que sea aplaudido también. Fuera del Carnaval, eso no lo tenemos aquí.
 
 P  ¿Qué propone para que esto empiece a cambiar?
 R  Uno solo es muy complicado, muy difícil. Necesitamos todo el apoyo de las instituciones, secretarías, Alcaldía, Gobernación, que se queden muchos más recursos en la cultura. Sabemos que los negocios derivados de la actividad cultural aportan un número significativo en la economía del país (...) Hay que apostarle más a la cultura, eso hay que aprovecharlo, invertir menos en el gasto militar, es una necesidad de la sociedad.
 
 P  ¿Cree que en la Costa tenemos el talento para destacarnos a nivel nacional o suramericano?
 R  Tenemos todo el talento, cualquier persona que venga a la Costa se da cuenta de eso. Somos cantantes, músicos, bailarines, tenemos un semillero impresionante, nos movemos de una manera increíble. Somos inmensamente capaces, nos falta el apoyo, políticas culturales eficaces.
 
 P  En su caso, ¿qué es lo más difícil de vivir del arte y qué es lo más reconfortante?
 R  Lo más difícil es vivir brincando de un lado para otro sin políticas estables, no sabemos qué pasará con los políticos de turno, es una incertidumbre absoluta, no hay estabilidad, escenarios. Ahora se le suma el problema del Teatro Amira de la Rosa (está cerrado), entonces quedan espacios costosos que no podemos alquilar. Tampoco hay una cultura de público que va al teatro. Lo que reconforta es que esto es mi vida, mi pasión. Sin eso, sin el arte, es muy difícil que yo pueda vivir.
 
 
 P  Para usted ¿qué elementos debe poseer un espectáculo de cabaré?
 R  Entretener. Su agilidad, su energía, una cantidad de pequeños detalles, su música, la comida, la luz. Un espectáculo completo debe reunir una cantidad de características para que la noche sea óptima, maravillosa.
 
 P  ¿Seguiremos siendo testigos de su Pasión Caribe?
 R  Hasta que me muera, me apasiona también la gestión y la producción, así que hay pasión para rato.
 
 P  Cree que la opinión pública fue injusta con usted por las críticas que se le hicieron en la inauguración del Mundial Sub 20...
 R  Por supuesto, sí, fue injusta. Lo del Sub 20 fue un juicio apresurado de la gente que no estuvo en el estadio (Metropolitano) ese día. El espectáculo fue como se diseñó, tal cual como se contrató, con el presupuesto que había. Hay testimonios de muchas personas que no solo me acompañaron en los ensayos, sino que estuvieron en el estadio; sin embargo, el evento fue vendido para televisión sin la preparación adecuada para filmarlo en toda su dimensión, como se filman los grandes espectáculos. En este caso no hubo esa cantidad de cámaras que tenían que estar especialmente para ese show, no para el fútbol. Se hizo lo que se pudo, lo que la gente vio por televisión fue el 50% de lo que se había preparado, fue injusto para la gente y por supuesto para mí, ya que se preparó todo con responsabilidad, con la rigurosidad a la que estoy acostumbrada (…) hay una subestimación de los medios de Bogotá a lo que sucede en la Costa, siempre lo hemos visto, mucha improvisación por parte de ellos con las cámaras, todas estaban dispuestas para ver fútbol y no el espectáculo. Realmente yo tenía tantas cosas en la cabeza y no pude estar pendiente de eso, el sitio donde estábamos los artistas era inadecuado, 2.000 personas estuvieron en escena. De mi parte se trabajó con la responsabilidad que se requería.
 
 P Usted es mamá y ahora abuela, ¿qué disfruta más?
 R  Uno disfruta en su momento cada cosa, ser mamá es maravilloso, pero no es una tarea fácil, es de lo más difícil que hay en la vida. Comienza uno a sufrir y a vivir por sus hijos (tiene tres). Abuela… lo disfruto muchísimo y aunque no lo tengo cerca soy y seré la abuela más consentidora. Muero de amor por Lucas, mi nieto hermoso.
 
 P ¿En este momento qué es lo que más le apasiona en su vida?
 R  Soy apasionada en todo lo que hago, todos los días tengo proyectos nuevos (risas). Ahora mismo estoy trabajando con Pasión Caribe, el bailar todos los días, el entrenar, mi clase la adoro. Los proyectos, los sueños que tengo, eso es importante porque te hace vivir con una energía particular, creo que no pudiera vivir sin eso, sin estar pensando y creando cosas nuevas. Con mucha paciencia espero que los proyectos se den, ahí, tratando de que se pueda hacer un espectáculo permanente para Barranquilla, trabajando en un show maravilloso que pueda girar por todo el mundo. Ese trabajo diario y constante es lo que me mantiene con toda la energía y pasión, que espero no pueda dejar por ahora. 
 
Fotos: Orlando Amador Rosales
Vestuario: Silvia Tcherassi

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