EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/143287
Sin Photoshop 06 de Junio de 2017

“¿Por qué este negrito feito no puede ser protagonista?”: Julio Meza

El usuario es:

Foto: John Robledo

Julio Meza posó para el lente de Gente Caribe durante el lanzamiento de la serie sobre los Morales, en Barranquilla.

Inguel Julieth De La Rosa Vence

El actor y cantante cartagenero estuvo ausente en la pantalla esperando un papel protagónico que lo animara a regresar. Confía en que su talento no está para nimiedades.

Seis años estuvo Julio Meza aislado de la pantalla. Muy clara tenía su razón: “si no es un papel importante, no voy a trabajar en televisión”. “¿Por qué este negrito feito no puede ser protagonista de una novela? ¿Por qué siempre tienen que ser los bonitos?”. Eso cuestionó todo este tiempo, hasta que al fin le llegó ese gran rol en la producción de Los Morales, del canal Caracol.

“Uno tiene que decidir bien, tanto en la música como en la actuación, no se trata de sacar canciones o hacer novelas todos los días, tienes que saber escoger el personaje, qué va a hacer, no solo escogerlo por dinero, sino tener claro qué proyección te va a dar”, expresa con firmeza el artista nacido en Cartagena.

Julio se dio a conocer en Factor X, el reality que ganó en 2005 con su talento musical. En 2010 incursionó en la actuación con el personaje de Chipi Chipe en la novela Chepe Fortuna. A pesar del auge que tiene en cada aparición, no se mantiene vigente. Su estrategia para alcanzar el éxito en cada nueva producción está en hacerse extrañar. Para él, estar en la pantalla siempre cansa, aburre al televidente.

“Después de Chipi Chipi me aguanté  de hacer televisión, porque había trabajos para hacer de esclavo, chofer o celador, y esos son personajes en los que no solo mi raza tiene que               estar, yo siempre quiero hacer cosas grandes”, cuenta los motivos por los que rechazó varios proyectos. “No me dejaban destacar, y todos necesitamos retos, mostrar para qué estamos”.

La bendición de Los Morales. La música concentraba la atención de Julio antes de su regreso a la televisión. Estaba en Miami produciendo su nuevo disco (Escucha esto mai), haciendo canciones para Víctor Manuelle y queriendo entregarle temas a Marc Anthony cuando un mensaje en Facebook, que ni siquiera llegó a la bandeja principal, le hizo saber que en el canal Caracol necesitaban con urgencia conversar con él. El equipo de Los Morales deseaba verlo durante la audición.

Fue así como una camisa de mangas largas y un pantalón negro le sirvieron de atuendo para el casting. Su voz, con la que de entrada interpretó el éxito Que me puedas amar, le bastó para ganarse ese protagónico que tanto anhelaba y que recibió como una bendición.

“Después de mes y medio en Miami, estaba listo para sentarme con Marc Anthony y otros artistas a los que les estaba componiendo, pero se me dio esta oportunidad y me tocó dar un paso atrás. En Estados Unidos me advirtieron que si me devolvía a Colombia, se me caía toda la vuelta que había hecho, pero yo dije: ¡que se caiga, quiero trabajar en esto! Si yo lo pierdo, mi mamá me quita el apellido”, bromea.

Con el personaje del maestro Miguel Morales –que todas las noches Colombia puede ver en televisión–, Julio siente que abre paso a otras tantas personas que, como él, sin ser “hijos de papi y mami”, sueñan con estar en grandes producciones.

Así luce Julio en la interpretación del maestro vallenato Miguel Morales, durante su faceta más adulta.

“Es tan bonito que Dios se encargue de ponerlo a uno en el lugar indicado. Uno se queja por no ser más alto o más flaco, pero si hubiese sido más alto, no me hubiesen dado ese papel. A veces uno no tiene los recursos, pero las oportunidades llegan en el momento preciso”, comenta, con la satisfacción de que este nuevo rol se le haya dado tan fácil, tanto a nivel actoral como en la escena musical.

“Cuando estuve en Factor X convencí a Juan Carlos Coronel de hacerle un homenaje a Kaleth Morales, porque estaba pegada la canción Vivo en el limbo y él acababa de morir. A partir de ahí, Miguel Morales me invitó a su casa, y él y su esposa Nevis me tratan como si fuera un hijo, porque compartí mucho tiempo con ellos. Tanto que cuando le dije: ‘papá, haré un casting para interpretar tu personaje’; él me dijo: hijo, yo quiero que seas tú el que lo hagas”.

Y es que la vida de Miguel Morales tiene aspectos en común con la del cartagenero que se crio en La Guajira. Ambos saben lo que es vender, bajo el fuerte sol de este Caribe, pescado, arepa y cualquier otra cosa en la calle para rebuscarse el pan diario. Es más, saben lo que es tener la garganta, el talento para el canto y tardar en descubrir cómo explotarlo.

Ahora que sabe para lo que está hecho, Julio solo insiste en hacerse recordar por un trabajo destacado en la actuación y la música. Quiere “seguir siendo un ejemplo de superación para los jóvenes que no tienen más recursos que su talento y todo su esfuerzo”.

“Ando en un enredo, porque tengo una producción urbana por ahí, pero también me están proponiendo una producción vallenata y quiero hacerla, quiero aprovechar la oportunidad como lo hizo Carlos Vives cuando hizo Escalona, que venía cantando otras cosas y el vallenato lo estaba buscando.  Pero no sé, no sé a qué producción darle”, concluye, al menos, satisfecho por este gran regreso. GC

Etiquetas

Más de revistas