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Sin Photoshop 24 de Marzo de 2018

El sistema judicial visto por un psicólogo

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Foto: Orlando Amador Rosales

Humberto Rosanía manifiesta desde la comodidad de su hogar la importancia de la Psicología en la vida del ser humano.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@lore013

Humberto Rosanía adelanta su tesis de grado para ser Doctor en Psicología Clínica. En esta explica cómo el sistema judicial incide en la salud mental de las personas.

Humberto Rosanía es de Barranquilla y tiene 36 años. Creció en un núcleo familiar en el que aprendió sobre la importancia de la academia para superarse y salir adelante. 
 
Está casado y tiene dos hijas: Antonella y Francesca, con quienes disfruta cada vez que tiene tiempo libre. Es profesional en Psicología, especialista en Estudios Políticos y Económicos, magíster en Psicología Fenomenológica Existencial y es becario de Colciencias para un doctorado en Psicología Clínica.
 
Cursar este último posgrado le dio la oportunidad de desarrollar un estudio que corresponde a su tesis final, la cual presentará el cuatro de abril. Manifiesta que su enfoque es el impacto que tiene el uso inapropiado del poder punitivo, cuyos hallazgos plasmará en un libro que visiona lanzar en menos de ocho meses.
 
“La tesis está basada en la incidencia que tiene el sistema judicial de un país sobre la salud mental de los ciudadanos. En todas las encuestas sobre el aparato judicial en Colombia aparece que las personas tienen alta desconfianza, de hecho, llegan a este como último recurso, porque sienten que no está en función del ciudadano”. 
 
Agrega que, para la elaboración de su tesis, algunas personas entrevistadas a viva voz le manifestaron preferir perder un miembro de su cuerpo antes que vivir lo que experimentaron cuando acudieron por primera vez al sistema judicial.
 
Invita a reflexionar sobre qué tan humano es este sistema y qué tan inhumano es el hecho de que haya procesos que archivan o procesos graves “que permanecen en espera entre ocho y 20 años”. 
 
Elección de su carrera. Afirma que optó por la Psicología porque comprendió que en el tejido social en el que se desarrollan las instituciones está como centro el individuo, “que proyecta en el eje social sus fortalezas o carencias” y entendió que desde la Psicología Clínica podía realizar servicio social y atender la salud de la sociedad.
 
Alterno a las actividades que realiza a diario, se desempeña como docente en la Universidad del Norte y atiende consultas psicológicas en la Clínica Portoazul. Tiene experiencia en el Hospital Universitario Cari, así que su vida profesional se ha dividido entre la docencia y la práctica clínica.
 
Rosanía se refiere al ámbito de la fenomenología y explica que “los eventos que le ocurren al ser humano son fenómenos que impactan. El existencialismo interviene cuando se determina que a pesar de que un grupo de personas vivió una misma experiencia, cada uno da un significado de forma diferente. Luego llega la psicología para dar explicación de cómo las personas le dan significado al mundo en búsqueda de una ganancia afectiva”.
 
Agrega que desde el ámbito de esta carrera ofrecen herramientas para que el individuo se empodere en los procesos psicológicos y pueda llegar a ser lo que realmente desea.
 
Manifiesta que para no involucrarse más de la cuenta en los casos de sus pacientes tuvo que aprender un método “a la brava”. Este fue adquirido al ser voluntario en el Cari, justo cuando cursaba octavo semestre de su carrera y también al ser un estudiante más en el postgrado.
 
Humberto habla con entusiasmo sobre la publicación de su libro en el que plasmará los hallazgos de su investigación.
 
Asegura que al final comprendió que un psicólogo no es el salvador y que no es ni el que cura ni el que enferma, de modo que resulta para él importante tener clara la responsabilidad que sí tienen los terapeutas. Especifica que esta es acompañar a que el otro construya las herramientas para que salga de un problema y determinar hasta qué punto debe llegar con los consultantes.
 
Tiene la plena convicción de que no todos los individuos necesitan de un psicólogo, pero sí de los conocimientos básicos de la Psicología, porque estima que a través de esta ciencia el ser humano puede afrontar de manera constructiva situaciones de la vida, que al no tener las herramientas, pueden socavar el bienestar de las personas.
 
“Si nosotros en la educación secundaria y profesional enseñásemos Psicología para tomar control en nuestras vidas, siento que podríamos construir una sociedad empoderada, abarcadora desde el punto social y consciente para desplegar el potencial que tiene el ser humano (...) No necesariamente se tiene que estar bajo una enfermedad para que esta ciencia te aporte a la vida”. 
 
Un pensamiento...
“No se tiene que estar bajo una enfermedad para que la Psicología aporte a la vida de las personas”.
 
Para él...
“Un psicólogo no es el  salvador de las personas. No es ni el que enferma ni el que cura”.

 

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