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Que Ha Pasado Con 07 de Abril de 2018

Helmut Bellingrodt apunta y dispara directo al deporte

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Foto: Orlando Amador Rosales

Helmut Bellingrodt posa en el interior de su apartamento, junto a todas sus medallas obtenidas en distintos campeonatos de tiro al blanco móvil.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo

Hace 46 años el barranquillero alcanzó la gloria dándole la primera medalla olímpica a Colombia, en la modalidad de tiro al blanco móvil. Hoy día trabaja en el campo del deporte, pero desde la parte técnica y administrativa.

Helmut Bellingrodt aún rememora el periodo más apoteósico de su carrera como deportista, ese que vivió en los Juegos Olímpicos de Múnich (1972), en la modalidad de blanco móvil. 
 
Y no es para menos, en su participación logró que su nombre quedara inmortalizado en la historia para ser recordado por siempre como el primer medallista olímpico en Colombia.
 
Es barranquillero aunque su cabello dorado, tez blanca y ojos azules intenten desvirtuar esa realidad. De hecho, su primer apellido proviene de su ascendencia alemana.
 
Conversando hace un flashback de su vida y se sitúa en el momento en el que recibió su primera medalla de plata en las olimpiadas.
 
“Yo lo recuerdo con alegría y nostalgia a la vez. Al regresar a mi tierra, en el aeropuerto Ernesto Cortissoz no alcancé a poner los pies en el piso, porque desde la escalinata del avión me llevaron en hombros hasta un jeep descapotado en el que atendí a los medios de comunicación. Luego hubo una caravana que hizo un recorrido por la 30 y llegó a la Autónoma, donde yo cursaba el último año de Arquitectura”.
 
Agrega que para llegar a casa fue necesario solicitar la presencia de la Policía, pues el ingreso se le dificultó debido a la asistencia masiva de los barranquilleros. 
 
Luego de este suceso, Bellingrodt continuó participando en competiciones en las que logró obtener diversas distinciones. Menciona que en 1973 ganó medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Melbourne y en 1974 alcanzó su primera medalla de oro en el Campeonato Mundial de Thun. Después recibió una de plata en el Campeonato Mundial de Múnich 1975.
 
Evoca su infancia y menciona que fue  testigo del gusto que sentía su padre por el tiro y la cacería deportiva. 
 
“En esa época hubo un grupo de cazadores españoles que se reunieron para crear el club de tiro de Barranquilla, así que mi padre comenzó allí a enseñarle  a mi hermano mayor. Luego me enseñó a mí y me puso un riflecito de aire que disparaba diábolos”.
 
La primera justa deportiva en la que participó Helmut fue a los 10 años. En esta contó con la preparación de su padre, quien fue el impulsor de su carrera deportiva. Allí no obtuvo el triunfo, pero sí 500 tiros como premio de consolación que fueron útiles para pulir las ‘aristas’ de su habilidad en el deporte.
 
“Mi papá fue entrenador empírico y toda la vida le he agradecido porque sus entrenamientos fueron esenciales para llegar hasta donde llegué, indudablemente fue el artífice de todo”.
 
Luego de su gloria, quedar en el puesto número 12 en el mundial de Milán, Italia (1994) fue útil para sentir el  “campanazo” que lo convenció de que era el momento de retirarse. Así que se apartó y tomó el camino del tiro al platillo, pero de manera recreativa.
 
Actualmente está casado con la dominicana Blanca Velázquez, con quien reside en la ciudad de Barranquilla.
 
En 1984, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles recibió su segunda medalla de plata. 
 
Afirma que el tiro al blanco móvil significó su vida entera, aunque advierte que no vivió económicamente de él. Posterior a esto, se dedicó a la administración deportiva, fue, durante cinco años, director de lo que es hoy día el Instituto de Deportes del Atlántico.
 
Además, fue miembro de la Federación Internacional de Tiro con sede en Alemania, primer secretario de la Embajada de Colombia en Panamá y cónsul general de Colombia en La Habana, Cuba. 
 
Sobre su terruño, dice que si tuviera que escoger dónde volver a nacer elegiría sin pensarlo dos veces “a Curramba la Bella”. 
 
Añade que, “dentro de unos meses, en materia de viabilidad, estaremos muy bien parados, igual con los arroyos. La ciudad es un ejemplo de desarrollo para el país”.
 
Su presente. “Ya yo quemé mis cartuchos,  así que ahora trabajo apoyando la parte deportiva”.
 
Indica que es asesor de la Alcaldía Distrital y del Atlántico para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se inaugurarán el 19 de julio, en la ciudad.
 
“A donde me llamen para que ayude en lo que se refiere al deporte en general ahí estoy. En los Centroamericanos estoy colaborando en la parte técnica de la organización”.
 
Es miembro de la Confederación Centroamericana y del Caribe de Tiro, miembro de la Panamericana de Tiro y vicepresidente del Comité Olímpico Colombiano, lo que deja en evidencia que sigue sumergido en el campo del deporte. Por otra parte, está casado y sigue afincado en la capital del Atlántico. 
 
El deporte en Colombia. “En materia deportiva veo muy bien al país. A nivel internacional ya nos están viendo como una potencia, lo hemos demostrado desde hace 10 o 15 años  (...) Yo estoy dentro del desarrollo deportivo colombiano y sé que se está haciendo y que se está preparando; sabemos para dónde vamos y cómo lo vamos a hacer”. Menciona que gracias al desempeño en las últimas competencias, Colombia ha ganado credibilidad.
 
“La negatividad de nosotros no nos permitía superarnos, pero hoy en día vamos de primero, seguimos de primero y queremos continuar de primero”.

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