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Que Ha Pasado Con 20 de Mayo de 2017

El regreso de Yuldor Gutiérrez a la televisión

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Foto: John Robledo

Yuldor posó para el lente de Gente Caribe durante el lanzamiento de la serie sobre la dinastía Morales, que se hizo en Barranquilla.

Inguel Julieth De La Rosa Vence

Después de más de 12 años sin interpretar un personaje, este lunes, el samario regresa a la pantalla chica en su faceta actoral con la producción ‘Los Morales’.

Por más de cinco años, Yuldor Gutiérrez se mantuvo alejado de la televisión. Hacía más de 12 que no actuaba por dedicarse a la producción y dirección de proyectos televisivos. Después de dirigir la primera versión de Francisco, el matemático, estuvo en la producción general de Los tacones de Eva y produjo en México la telenovela Secreto de amor, de TV Azteca. Luego, en Miami, retomó la temática juvenil con la producción de la serie Grachi, de Nickelodeon, antes de regresar a Colombia a asumir la producción ejecutiva de A corazón abierto.

Este lunes, después de una larga pausa, el samario regresa a la televisión colombiana con la serie Los Morales, que abordará el legado de esta dinastía vallenata. Tranquilo, con una voz muy serena y una actitud tan fresca como su innato ser caribe, nos cuenta qué ha pasado con su vida antes de reaparecer en la pantalla chica.
P  ¿Por qué desapareció de la TV?
R  Decidí parar. Simplemente, chuleé todo en la vida y me dediqué como a reflexionar sobre la existencia, la filosofía de vida, el arte y ese tipo de cosas.

P  ¿Sintió que estaba cansado?
R  No, siempre he sido un enamorado de la televisión y precisamente paré en pleno furor, estaba supercontento, todo marchaba bien. Yo creo mucho en esos espacios en la vida. Yo había planificado mi vida para hacer ese tipo de pausas y movimientos.

P  ¿Cómo escogió el momento preciso para hacer esa pausa?
R  Yo lo planeé. Siempre tuve la proyección de consolidar muy bien la economía, de llevar una vida paralela al arte, que tiene que ver con los negocios. Evolucioné muy fuerte en emprendimiento, yo he hecho de todo un poco, desde vender cometa y ropa hasta meterme en temas de transporte y construcción. Eso me permitió una solidez económica para, simplemente, satisfacer las necesidades primarias y estar tranquilo. Más allá de decirle no al trabajo o al dinero, esa pausa es para aprender a vivir con lo necesario.

P  ¿Y ahora por qué decidió volver a la actuación?
R  Actuar no estaba en mis planes, pero al productor de la serie le pareció que yo debía hacer el personaje (del abuelo de Kaleth Morales). Le dije que no, que no me fuera a meter de nuevo en esa locura, que yo andaba muy tranquilo. Luego fui a hacer el casting como para quitarles la idea, fui vestido lo más cachaco que yo podía andar, pero hasta yo me sorprendí, porque todo me fluyó de una manera tan fácil. El director supo hacerme sentir como si estuviera en la sala de mi casa mamándoles gallo a mis hermanos. Volví a sentir lo chévere que es actuar. Me empecé a enamorar de Los Morales.

 Cortesía Caracol TV.

P  ¿Después de dirigir, cómo le va siendo dirigido?
R  ¡Ah, maravilloso! Sé tener la boca cerrada. En la vida tengo muchos sombreros, sé ponerme el sombrero de actor, de productor, de director o de escritor, porque los he ejercido todos, es más, a veces tengo el sombrero de empresario. Más bien lo que hago es darle confianza al director y a todos.

P  A su regreso, ¿cómo encontró el panorama actoral?
R  El trabajo actoral de antes estaba muy impregnado por la mística, que marcó esa época. Ahora hay un talento impresionante y, aunque sigue esa mística, es algo en lo que se debe profundizar. También han mejorado unas condiciones actorales, como que se trabaja en tiempos más decentes. Estamos en un mejor panorama, los canales, el Estado y los actores están trabajando de la mano para defender la televisión que tenemos y defenderla de las nuevas plataformas audiovisuales.

P  A ‘Francisco, el matemático’ usted lo mantuvo al aire seis años, pero ahora los programas no se mantienen mucho tiempo en pantalla, ¿es porque la gente ya no ve TV dada las nuevas plataformas?
R  No, no creo eso. Básicamente El matemático fue una fórmula de amor muy grande entre todo el equipo. Eso se mantuvo porque yo tengo un pensamiento oriental, yo creo en el perfeccionamiento, creo en mí perfeccionando algo, no en esa dinámica desechable de querer hacer una cosa y después otra, esa que nos está matando, agotando a todos, esa no es mi política. Podemos cambiar la forma de trabajar, crear mejores condiciones, meterle gerencia al proyecto para que fluya (...) Creo que si una historia se trabaja a partir de los personajes y de los actores, puede durar el tiempo que quiera.

P  ¿Cómo ve la nueva versión de ‘Francisco, el matemático’?
R  Está bien, hicieron una buena producción, lo único que le pesa a esta nueva versión es la versión anterior. La comparación le está haciendo daño, porque la gente extraña a los actores de antes, a los personajes que marcaron una etapa muy importante en los jóvenes. Eso pesa mucho cuando se encara una nueva versión: si no hay una nueva sorpresa, que sea contundente, es muy difícil que una segunda versión te pueda causar mejor impacto. Muy seguramente si yo hago hoy Doña Flor y sus dos maridos con Amparo Grisales, tendría que ver qué hacemos para que eso pueda sorprender.

Archivo particular

P  Por cierto, usted es muy recordado por ese desnudo en teatro, ¿por qué lo hizo?
R  (Risas) Por samario, el samario ve el cuerpo de una forma más suelta, tranquila, no tenemos tanto prejuicio. También había un respaldo del equipo, con ese apoyo te enamoras del proyecto y el desnudo fue lo de menos, aunque para algunas fue la primera oportunidad de ver a un hombre así desnudo.

P  ¿Cómo propondría un desnudo ahora, sobre todo, para verlo como arte y no como exhibicionismo?
R  Depende del personaje que lo haga, de la perspectiva del actor, esas cosas tienen un trasfondo importante. Lo único que te hará trascender es que detrás de esas nalgas, esa ‘chocolatina’ o esas tetas haya un personaje interesante. Hoy la belleza no basta.

P  Finalmente, ¿cómo van sus planes de hacer cine?
R  Muy bien, eso es algo que realmente me emociona mucho. Es tal vez el camino que quiero seguir. Tengo un par de proyectos para dirigir: una comedia muy simpática de pareja y otro que haría por los lados de Santa Marta, los palafitos, Taganga, es una película a la que le vengo trabajando hace mucho tiempo. Tengo mucha paciencia, y al cine hay que tenerle mucha paciencia.

P  Y que sigan las apuestas de producción en la Costa...
R  Es una nueva ventana, los temas narrativos deben encontrar caminos, darle sentido a todo este pensamiento caribe, deben reunirse los amigos con tanto talento y hacerlo. Por eso estamos de vuelta con Telecaribe, buscando cómo darle seguimiento a la Niña Emilia, porque nos merecemos otra historia, hay muchos personajes en la Costa que son muy profundos. GC  

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