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Que Ha Pasado Con 16 de Septiembre de 2017

Éibar Gutiérrez y Ana Isabel Daza, juntos por la fuerza del destino

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Foto: Archivo particular

Éibar y Ana Posan sonrientes al interior de su casa, ubicada en el municipio de Cota, donde viven hace un mes.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@lore013

Esta pareja vive en Cota, Cundinamarca y lideran una academia de música vallenata, en Bogotá. Éibar, en el presente, hace parte del elenco de la novela ‘Tarde lo conocí’.

Su profesión como acordeonero, cantante y actor no es lo único que ama Éibar Gutiérrez, reconocido por su personaje de Juancho Rois en la telenovela Diomedes, el cacique de la junta. También –asegura- vive enamorado de la mujer que tiene a su lado: Ana Isabel Daza.
 
Ella toma la palabra y rememora el día que se conocieron. Dice que fue aproximadamente en 1997, en una fiesta de 15 años de una amiga en común. Destaca que este espacio fue propicio para tener cercanía, bailar, charlar e intercambiar números.
 
Éibar interrumpe y retrocede en el tiempo. Dice que nunca podrá olvidar aquellos momentos en los que Ana Isabel Daza disfrutaba trotar y montar bicicleta, pues eran idóneos para apreciarla sin atraer su atención.
 
“Luego del quinceañero empezamos a hablar. Para ser amigos me tocó madrugar y pegármele a hacer actividad física. Troté varios meses bien madrugado, aunque no me gustaba levantarme tan temprano. Cuando por fin la conquisté, le dije que trotara sola”, cuenta Gutiérrez, entre risas.
 
La ciudad de los Santos Reyes del Valle de Upar fue testigo de sus cuatro años de noviazgo. Gutiérrez menciona que al coronarse como virrey en la categoría de aficionado del Festival de la Leyenda Vallenata, pudo grabar su primer disco y emprender viaje hacia Bogotá. 
“Todo empezó a darse de muy buena manera, así que le propuse a la nenita que se viniera para Bogotá, pero como novios. Estando acá en la capital el papá de ella monta una empresa en Valledupar y la llama a que la gerencie. Si se iba, era obvio que la relación se terminaba. Fue un riesgo que asumimos y todo llegó a su fin”.
 
Luego de su ruptura amorosa, los lazos no se rompieron por completo. Para muestra un botón, siguieron  siendo amigos. Hoy reconocen que esta experiencia fue fuerte y necesaria para buscar ayuda divina. El destino siguió su curso y al cabo de un tiempo las oraciones fueron escuchadas. Ana Isabel Daza regresa a Bogotá, lo acompaña a una gira musical por Europa y, al finalizar, Gutiérrez la sorprende con la propuesta de matrimonio. 
 
“Cuando me pidió la mano fue muy lindo, porque yo quería que pasara. Las lágrimas de felicidad no faltaron. Es que en el fondo sabía que él era el hombre que Dios tenía para mí. Todo lo pusimos en manos de Dios”, señala la publicista Daza, mientras Éibar emite sonidos al tocar su acordeón. 
 
Los dos afirman que estar juntos hace parte de un plan divino.
 
Como buenos valduparenses, contraen matrimonio en Valledupar rodeados de familiares y amigos más cercanos. Después, regresan a Bogotá y más tarde se trasladan a Cota, Cundinamarca. Manifiestan que, sin esperarlo, hace cinco años trajeron al mundo a su primera hija: Luciana y hace seis meses nació Francesca. Con la llegada de sus dos hijas entendieron que los hijos son la mejor bendición.
 
Éibar revela que ha compuesto canciones y más de cinco son dedicatorias para su esposa. Dos de ellas se titulan Del Alma y Poquitico a poco.
 
Empresa familiar. Los dos crearon Casa Musical hace seis años, una academia de música vallenata, en Bogotá. Allí Daza imparte conocimientos en piano y canto folclórico. 
 
“Ese es un punto de encuentro chévere de la nenita, mis hijas y yo. Cuando empecé a hacer las novelas me llegó un dinero considerable y pensando en qué hacer con este, la nenita y yo echamos una oradita y pensamos con tranquilidad la creación de un academia de música”, comenta Gutiérrez.
 
Dice que en el presente cuentan con alrededor de 12 a 15 alumnos. 
 
Trayectoria como artista. Gutiérrez comenta que sus raíces y el colegio son los causantes de que en la actualidad cante, toque el acordeón y, además, sea actor. Sus inicios en el canto surgieron desde muy niño. Impulsado por sus padres, bajo la idea de que antes de ser músico, lo ideal es adquirir una base profesional, a los 18 años decide estudiar Arquitectura, en Cartagena. Esta profesión logró ejercerla durante muchos años.
 
Su primera producción musical de telenovela fue en Tierra de cantores, lo que lo hizo merecedor, junto a un grupo de trabajo, a un India Catalina hace seis años. Allí también empezó a hacer sus pinitos en la actuación, con el personaje Malengo. 
Luego, salta a Rafael Orozco, el ídolo y más tarde llega a la telenovela Alias el mexicano. También incursiona en la pantalla grande, en el filme Uno al año no hace daño I y Uno al año no hace daño II. Después de esta oportunidad  recibe la propuesta de participar en la novela Diomedes, el cacique de la junta, donde hizo el papel de Juancho Rois.
 
“Con Juancho Rois me ha pasado algo muy bonito. A pesar de que la telenovela ya terminó, todavía las personas me ven por la calle, me reconocen como tal y me saludan con mucho cariño. Este personaje me permitió ganar, el año pasado, un premio TVyNovelas”, recalca Gutiérrez.
 
Más tarde se suma al elenco de Los Morales y, por último, llega a la nueva producción del canal Caracol, Tarde lo conocí, una novela basada en la vida de la cantante Patricia Teherán.
 
Manifiesta que su personaje, Édgar Telles, es un personaje inspirado en la vida y obra de Ómar Geles. 
 

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