EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/140820
Perfil 24 de Diciembre de 2016

Una transformación social, el deseo de Fiorella Álvarez en Navidad

El usuario es:

Foto: Orlando Amador Rosales.

Fiorella también hace parte de la junta directiva de la Fundación Pan y Panela, a la que se integró como voluntaria desde el año 2008.

INGUEL DE LA ROSA VENCE

Desde hace tres meses, la joven administradora de empresas coordina los programas de emprendimiento liderados por la Fundación Puerto de Barranquilla, que actúa en cinco barrios con población vulnerable en la ciudad.

Limar las asperezas y acabar con las brechas sociales que existen en barrios como La Chinita, La Luz, El Ferry, Villanueva y Rebolo es el sueño de Navidad que pide cumplir Fiorella Álvarez Jiménez en este venidero 2017.
El objetivo que persigue no es fácil y esta administradora de empresas lo sabe. Es consciente de que “lograr una transformación social es complicado”, pero eso no le impide intentar dejar una huella a través de la Fundación Puerto de Barranquilla, que tiene a su cargo desde hace tres meses.
 
Al final del día son tres programas de emprendimiento en los que esta descendiente libanesa trabaja para mejorar las condiciones de vida en poblaciones del sur de la ciudad. De estos, el más importante es Estibas por la Paz, que ha capacitado a 46 microempresarios de Rebolo en materia financiera “para que, entre otras cosas, sean capaces de llevar un registro contable de sus ingresos y sus costos”. Hoy, Fiorella celebra con los estiberos un “incremento del 14% en el promedio de ventas”, gracias a esta formación recibida.
 
Renacer es el nombre del segundo programa que lidera Fiorella y que beneficia a 200 adultos mayores de La Chinita, La Luz, El Ferry, Villanueva y Rebolo. Para ello, la barranquillera deja por un momento los deportes náuticos que tanto la apasionan y llega hasta estos barrios con rumbaterapias, jornadas de salud o actividades de manualidades que le permiten identificar a emprendedores en potencia.
 
“Ya hemos logrado identificar a 20 personas que están dispuestas a hacer una transformación social a partir del emprendimiento, tanto así que ya hacen parte de microempresas como la unidad de Panadería y Pastelería Renacer, donde estos señores comercializan sus productos gastronómicos y meriendas al Puerto de Barranquilla, para tener una fuente de ingreso”, explica orgullosa y ansiosa por abrir la segunda unidad de negocio el próximo año, enfocada en tejidos y confecciones que les sacarán provecho a las manos talentosas que habitan en La Chinita y El Ferry.
 
Finalmente, el tercer programa que desvela a Fiorella es Confeccionando Sueños, en el que 25 esposas de los operarios del Puerto de Barranquilla, amas de casa, están recibiendo formación en confecciones, con la idea de que en uno o dos años ellas sean las proveedoras de los uniformes del Puerto.
 
“Hemos dejado a un lado la filantropía para ir más allá con programas que a futuro sean autosostenibles”, apunta Fiorella, quien a sus 26 años no le teme adentrarse en esta zona y cruzar las barreras invisibles que han trazado las pandillas a su voluntad.
 
“Esto es un reto, porque a muchos les da miedo llegar hasta esos barrios. Pero al mismo tiempo es un tema tan pasional que uno deja a un lado esos estigmas y es capaz de llegar relajado y sentarse en un parque a conversar con la gente, porque a eso es a lo que me he dedicado en este tiempo, a escuchar las necesidades que tiene cada uno para saber qué les falta, sobre todo en materia de recursos para ayudarlos a llevar sus proyectos a otro nivel”, comenta la joven que, desde el 2008, empezó a relacionarse con comunidades del barrio El Ferry como voluntaria de la Fundación Pan y Panela, de la que hoy también es parte de la junta directiva.
 
En este orden, Fiorella afirma que analizar las necesidades psicosociales de la población que habita esos cinco barrios y descubrir los sueños de cada uno es su principal misión. 
 
“No podemos llegar a imponer un plan general para todos, hay que escucharlos. Hay que acabar con las brechas sociales, hacer que se unan entre ellos, para poder desarrollar los programas que tanto el gobierno como las empresas privadas quieren para fortalecer estas zonas”, afirma en un tono convincente.
 
Esta noche, mientras comparte en casa junto a su familia, Fiorella pedirá fortalecerse espiritual y profesionalmente para continuar con su propósito de vida: incentivar la tolerancia para lograr la paz y construir una sociedad cada vez menos desigual. 
 
Además de su trabajo social, Fiorella hace pulseras con piedras naturales, que comercializa bajo su firma Azzurr di Fiore.
 
 
CURRICULUM VITAE
 
Fecha y lugar de nacimiento: 11 de diciembre de 1990, Barranquilla.
Estado civil: Soltera.
Estudios realizados: egresada del Colegio Buen Consejo. Estudió Administración de Empresas, en la Universidad del Norte. Actualmente cursa un máster en formación con TAC, Tecnologías del Aprendizaje y la Comunicación, en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Sus pasatiempos: practicar deportes náuticos como el wakeboard y el windsurf, además de tocar música clásica en el piano.
 
Sobre los barrios peligrosos...
“Cuando llegas allá y hallas gente que te recibe de la mejor manera, pierdes todos los miedos”.
 
Sobre su deseo de navidad...
“Que acaben las brechas sociales y la intolerancia para poder desarrollar nuevos proyectos”.

Etiquetas

Más de revistas