EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/143481
Perfil 17 de Junio de 2017

Rafael y Clara, un amor que no muere

El usuario es:

Foto: Jhonny Hoyos

Clara posa junto al cuadro de su esposo Rafael Orozco, ubicado en la pared de la sala de su apartamento en Bogotá.

Loraine Obregón Donado - @lore013

Clara de Orozco vive en Bogotá con dos de sus tres hijas. En su hogar habló de la melancolía y recuerdos de su esposo que la embargan, 25 años después de la tragedia.

lara de Orozco repasa minuciosamente los momentos compartidos al lado del hombre que le dio alegrías, le dedicó canciones y le regaló el privilegio de ser mamá: el cantante Rafael Orozco. 
 
La protagonista de la canción Solo para ti, que vive en Bogotá y recientemente estuvo en Barranquilla por la conmemoración de los 25 años del fallecimiento del artista de Becerril, menciona que como papá, Orozco se caracterizó por ser un hombre consentidor, alcahueta y, sobre todo, amoroso “en todo el sentido de la palabra”.
 
“Él le daba mucho cariño a mis hijas Kelly, Wendy y Lorraine. Cuando estaba en la casa trataba de recuperar todo el tiempo que perdía a causa de sus múltiples compromisos, así que hacía hasta lo imposible para disfrutar junto a ellas”, agrega.
 
Los años transcurren y el tiempo resulta ser el mejor aliado para aliviar las tristezas, empero, Clara de Orozco no duda en reconocer que aún extraña las vivencias al lado del artista, los viajes de gira que las incluía y el compartir al máximo en familia.
 
Con voz entrecortada dice que no sabe cómo describir el hecho de tener que abrir los ojos a diario, aterrizar a la realidad y ser consciente de que el gran Rafael Orozco, conocido como ‘el ídolo’ por la fanaticada de El Binomio de Oro, ya no está junto a ella.
 
“Su compañía me hace mucha falta. Me hace falta como persona, como ser humano, esposo, padre de mis hijas y como compañero. La verdad es que nunca lo olvidaré”, declara con lágrimas que seca con un pañuelo.
El amor eterno de ‘Rafa’, “por la que pierdo la cabeza”, como recita él mismo en la letra de La creciente, rememora que cuando decidió unir su vida junto al cantante, lo hizo segura de que él sería un padre con calidad humana.
 
Menciona que pese a las constantes presentaciones musicales del artista, sus tres hijas nacieron en Barranquilla y él estuvo allí.
 
“Los partos de mis tres hijas fueron entre semana. Cuando Kelly nació Rafael le correspondía viajar a Riohacha, pero le tocó esperar porque con ella tuve un embarazo complicado. Con Wendy también tuve la dicha de tenerlo a mi lado, así que me acompañó en el parto. Después de siete años fue Lorraine. Con ella no dejó que me hiciera ecografías, porque él estaba seguro de que sería otra niña, así que decidimos esperar la llegada y al final fue como Rafa me dijo. Con ella también disfruté de su compañía. Él lo dedujo porque sostenía que todos sus hermanos eran hembreros”, relata.
 
Un silencio se apodera de la conversación, mientras Clara de Orozco rebusca en sus memorias y tropieza con aquellas canciones que al escucharlas, la imagen del cantante se apodera de su mente y la nostalgia intenta refugiarse en su alma.
 
“La canción que más recuerdos me trae de mi esposo es La Creciente, porque surgió en el inicio de nuestra relación. También me sigue gustando Momentos de amor, Relicario de besos, Qué será de mí, Nostalgia y la que escucho y aún lloro, porque me da mucha tristeza: Solo para ti”, relata, nuevamente, con voz entrecortada.
 
Escuchando sus canciones, Clara rinde homenaje a la memoria de su esposo.
 
Indica que la partida de Rafael Orozco, el 11 de junio de 1992, época en la que el narcotráfico desangraba al país, le dejó muchas tristezas, pero, a su vez, le dejó la prolongación de su amor: Sus tres hijas.
 
“Él me dio un regalo maravilloso y, ante su partida, el saber que tenía a mis hijas me permitió espabilar, reaccionar y seguir luchando por ellas. Pero no puedo ocultar que ha hecho falta la imagen de su papá, esa que uno no desea que se vaya nunca. El apoyo del ser que uno quiere es lo que más se extraña, sin embargo, el día a día lo va ayudando a uno para poder seguir”.
 
Por otro lado, estima que el proceso de investigación sobre el asesinato de su esposo, aquella noche de junio, siguió su curso y “la Fiscalía llevó el caso hasta el final, esclareció todo y estableció cómo fue el hecho”. “Yo pienso que la Fiscalía hizo su trabajo”, resalta.
 
Ella, la que tanto quería, adoraba y por la que se moría Rafael, como dice en la canción Esa, extiende un mensaje a las madres que por cosas del destino deben salir adelante con sus hijos sin una figura paterna. 
“Es importante que esas mujeres se llenen de fortaleza, que se unan en ese amor que sienten por las personas que Dios les dio como hijos, que los quieran, los protejan y los cuiden. Además, es importante que sigan adelante, porque los hijos son la felicidad más hermosa que Dios nos puede dar”.

Etiquetas

Más de revistas