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Perfil 31 de Diciembre de 2016

“No me afana el éxito ni me entristecen demasiado las derrotas”: Édgar Vittorino

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Foto: Orlando Amador

Picardía y buena vibra transmite Édgar Vittorino, un barranquillero educado con orden y disciplina europea.

Inguel de la Rosa

Édgar Vittorino, de visita por estos días en su natal Barranquilla, conversó con Gente Caribe sobre su carrera actoral, que empezará a posicionar a nivel internacional con la película ‘Expatriot’, próxima a estrenarse en Estados Unidos.

Esta noche, Édgar Vittorino se suma a la celebración de Año Nuevo en familia. Para el actor, hoy es una oportunidad más para compartir y, sobre todo, agradecer porque todos sus seres queridos permanecen unidos y llenos de vida. Celebrará, además, el nacimiento de su sobrino Alejandro, a quien bautizó esta semana en su natal Barranquilla.

No tiene ningún agüero en especial, más allá de llenarse los bolsillos de billetes para que no falte el dinero, como él mismo nos confiesa entre risas. Y aunque comerá las 12 uvas para no perder la costumbre de su madre, Édgar abrazará este 2017 con un solo y firme deseo: internacionalizar su carrera.

Lo dicho, no cree en supersticiones. Del joven de 17 años que salió del barrio Recreo hace más de una década, al artista que ya completa unos ocho años en la televisión colombiana, hay una madurez que marca en él la diferencia, una visión que le ha permitido “descubrir aún más el valor del trabajo”.

“Cuando uno está en Barranquilla a esa edad, todo lo tiene fácil, pero después uno se da cuenta de que la vida es de mucho trabajo, disciplina, que las cosas se van ganando poco a poco y sin desesperación”, entiende el descendiente italiano que, a punta de talento y cero cábalas, pronto estará en la pantalla grande actuando en Expatriot, el filme estadounidense que se estrenará en enero, en ese país.

“Así es como espero entrar al mercado internacional. Este es el mejor trabajo que he hecho hasta ahora, porque todo lo que he estudiado lo pude juntar ahí y eso se ve”, afirma el actor que empezó su formación a los 13 años con un curso de actuación dictado por el maestro Jorge Cao. De ahí vinieron talleres con Edgardo Román y Ronald Ayazo durante las vacaciones escolares, más la participación en un grupo de teatro con el que alternaba sus clases en el Colegio Colón.

Édgar no olvida las presentaciones que hacía en aquella época en los parques de La Arenosa, cuando no habían muchos espacios donde mostrar su talento. Valió la pena cada acto al aire libre, eso lo fortaleció para que, una vez graduara del colegio, recibiera una beca en la escuela del Canal Caracol, donde estudió dos años y medio antes de que lo llamaran a hacer su primer papel en TV para la novela Oye, bonita.

El protagonista de La Selección, que quedó en la memoria de los colombianos tras su interpretación del Pibe Valderrama en esta producción, también ha estudiado en EE.UU. y España. En este último país hizo un taller con Juan Carlos Corazza, maestro del actor español Javier Bardem, con quien, por cierto, tuvo la oportunidad de compartir como compañero de clases.

“Fue una buena experiencia porque uno ve cómo estudian y trabajan esas personas como Bardem, que tienen un (premio) Óscar encima. Uno que sueña con eso, se alimenta y mira cuál es el camino para poder lograrlo”, expresa, “siempre pensando en que la preparación es lo que realmente permite mantenerse en pie en esta carrera”.

Y poco a poco, “sin desesperación”, Édgar logra vivir del arte. Él no concibe la vida si no estuviera haciendo esto y así lo afirma con convicción. Prueba de esto es que el 2017 lo recibe estando al aire en la serie 2091 de Fox, en un musical en Bogotá y grabando la bionovela de Kaleth Morales, en la que será el antagonista Carmelo Cuello.

“Basado en una historia real, este es un tipo que no permitió que Kaleth estuviera con su hija, nunca le dejó estar con el amor de su vida. Es un personaje que inicia con 25 años y termina de 45, o sea, es un trabajo físico interesante y también emocionalmente, porque empieza cómico y tranquilo y termina como un tipo oscuro, capaz de hacer cualquier cosa por imponer su voluntad”, adelanta el actor.

La herencia

Disciplina, orden y talento son los pilares de Édgar. Los dos primeros, vale decirlo, los aprendió de su abuelo materno, un italiano proveniente de Scalea, que influyó fuertemente en su crianza.

“En un principio yo no tenía muchos amigos en Barranquilla, porque mi comportamiento era muy raro en comparación con los demás, ya que  mi abuelo me crió con mucho orden y me enseñó a mantener la distancia y el respeto con las otras personas, cero confianzas con la gente”, reconoce lo que para él ha sido una virtud.

“Le ha sacado provecho porque en mi profesión soy muy disciplinado y eso también me ha permitido, dentro de los actores costeños, estar siempre ahí y trabajando (...) Ya no siento esa competencia que sentía antes para demostrar que yo era buen actor. Ahora lo que pienso es hacer un buen producto y que todos salgamos bien, pienso en conjunto, en equipo”, dice, antes de concluir con otra de sus claves, la constancia.

“No me afanan demasiado los éxitos ni me entristecen demasiado las derrotas, las entiendo como un paso más para conseguir lo que quiero”. GC

Currículum vitae

Nombre completo: Édgar de Jesús Romero Vittorino.
Fecha y lugar de nacimiento: 10 de junio de 1988, Barranquilla.
Estado civil: soltero.
Estudios realizados: egresado del Colegio Colón. Estudió becado en la escuela del Canal Caracol y ha hecho talleres con Jorge Cao, Edgardo Román y Ronald Ayazo, además de los cursados en Estados Unidos y España, junto a Juan Carlos Corazza, el mismo maestro del actor español Javier Bardem. 

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