EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/141861
Perfil 11 de Marzo de 2017

La mujer que dejó todo por buscar su felicidad

El usuario es:

Foto: Daniela Murillo

El propósito de Diana es inspirar a otras personas en su carrera hacia el éxito.

Sara Hernández C. @Sara_hernandezC

La barranquillera Diana Zuluaga creó junto a su esposo la compañía Jet D’or Private Jet Charter. Hoy, debido a su experiencia de vida, es conferencista motivacional.

Diana Zuluaga fue la única del núcleo familiar que quiso ir fuera de Colombia a proyectar su vida. Cuando niña lucía los tacones de su madre y decía que iría de viaje a Londres y París. Vivía en el barrio El Silencio de Barranquilla. No había razón para que pensara así, no tenía referentes familiares, pero esa actitud era una pista que su mente le enviaba y que años más tarde sería la realidad de su vida. 
 
Es barranquillera, es atrevida –en el buen sentido, aclara–, no le teme a presentarse sin que se lo pidan. Esa característica propia del caribeño la ha acompañado siempre. Por eso hoy quiere compartir su experiencia de éxito como una de las fundadoras de la compañía Jet D’or Private Jet Charter, con base en Nueva York, empresa con más de 4.000 aeronaves. 
 
Ella se fue becada de la capital del Atlántico a estudiar a Inglaterra y luego a Nueva York. Ya en Estados Unidos trabajó en varias oficinas del sector público, entre ellas, la Alcaldía de ciudad en la que estudió.
 No niega que pasar por esos roles fue una parte interesante de su historia, pero no era eso lo que buscaba en su vida. “Cambié totalmente de rumbo. Mi sueño siempre fue viajar por el mundo, trabajar con la gente y la realidad de mi trabajo era otra”, explica.
 
Su entorno era distinto, estaba en una oficina gris y no veía a las personas que impactaba. Dejó el trabajo como analista financiera en esa alcaldía, una decisión valiente para una barranquillera de 29 años. Ahí inició su “revolución”.
 
“Hice una introspección profunda de mis habilidades, mis sueños y el precio que estaba dispuesta a pagar”. De ese proceso resultó que tenía que estar en negocios y en la venta de algo de lujo, algo que le diera la libertad que tanto anhelaba. 
 
Tocó muchas puertas y aplicó a trabajos sin tener la hoja de vida enfocada en negocios. Aun así, ella tenía las que denomina “habilidades transferibles”. 
 
Aplicó a más de 50 trabajos de los que salieron cuatro entrevistas. Su primera cita fue con una empresa de jets privados. Apenas entró en ese mundo, en el 2012, quedó flechada por completo.
 
Ahí empezó, aprendió y cuando obtuvo experiencia decidió iniciar su proyecto. Ella, junto a su esposo Adam Petruccione, crearon Jet D’or Private Jet Charter, que tiene operaciones en varios países. Su marido fue quien la entrevistó para el trabajo en la primera empresa de alquiler de jets.
 
Su empresa. Está ubicada en Nueva York y allí alquila aviones y jets privados a las personas más ricas del mundo. Celebridades, empresarios, deportistas y familias reales están dentro de ese listado. “Sentí una gran admiración por este tipo de clientes. Es que el 0.1 por ciento del mundo funciona diferente. Ellos logran muchas cantidades de dinero en corto tiempo y me apasioné por saber qué sabían ellos que el resto del mundo y yo no sabía”, recuerda la también coach certificada.
 
Así inició. Empezó a capacitarse en mentalidad, éxito, dinero, crecimiento personal, negocios, entre otros temas, y los aplicó a su vida.“Al poco tiempo pude ver resultados espectaculares, entre esos,  la expansión de nuestra red a más de cuatro mil aviones”. 
 
Diana, quien vive entre Madrid y Nueva York por negocios, posa para el lente de la cámara en uno de los ‘jets’ privados que alquila en su compañía.
 
Rol conferencista. No quiso quedarse con el secreto de su éxito y motivación, y decidió compartirla con distintas personas en América Latina. Por eso lanzó su página www.dianazuluaga.co en la que escribe artículos para sus más de cien mil seguidores.“Esto me indicó que tenía que hacerlo en persona. Su primera gira pasó por Barranquilla, Bogotá, República Dominicana, Perú, Miami, entre otros lugares”.
 
Hoy tiene claro que las personas que logran grandes cosas son las que trabajan con su máximo potencial. “Todos sentimos que nacimos para cosas grandes, tenemos un potencial infinito y no sabemos cómo sacarlos para obtener esos conocimientos”. 
 
Apropiarse de la responsabilidad en sus vidas es otro comportamiento que las personas exitosas hacen. “Todo lo bueno y lo malo que tienes ahora depende de lo que has hecho. Una persona normal empieza a buscar culpables de su situación, sus padres, el colegio y allí se queda. No hay que externalizar esa culpa. Ese es el principal error”.
 
Las personas exitosas tienen su propio estilo. “Se dice que no importa lo que haya pasado, siempre será su culpa y sólo ellos pueden tomar el siguiente paso a la siguiente etapa. Ellos tienen claro lo que quieren lograr”, añade.
 
Esto, de acuerdo con Diana, se debe a que en algunos casos los seres humanos no son capaces de definir con precisión lo que anhelan. Esto separa a quienes son exitosos de los que no.
 
“Una persona exitosa te dice al final de año tendré x cosa, ubica un plan de acción y se lanza al vacío sin miedo, sin estar listo, y sin mirar atrás o a los lados. Eso no pasa con alguien que está creciendo, pues se queda pensando. El sujeto cree que todo tiene que estar alineado en su vida antes de tomar la acción por su sueño y, lamentablemente, allí se quedará”.
 
Curriculum vitae
 
 
Estudios realizados: estudió becada en Bristol, en Inglaterra, en donde cursó Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Luego, en Nueva York University, obtuvo otra beca de un 70% para estudios de postgrado y cursó la maestría de Administración Pública y Políticas Públicas.
 
Trayectoria profesional: en Estados Unidos trabajó en el sector público con las Naciones Unidas, la Alcaldía de Nueva York y la Fundación Clinton. 

Sobre su esposo...

“Es mi gran apoyo en el proceso de creación de la empresa. Ha sido un gran respaldo”.

Su labor conferencista...

“Cada segundo que invierto en esto me enriquece, aún más cuando escucho los testimonios de las personas”.

Etiquetas

Más de revistas