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Perfil 13 de Mayo de 2017

Jenny y Rafael, madre e hijo fortalecidos por una idea de negocio

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Foto: Orlando Amador

Jenny y Rafael están concentrados en la consolidación de su empresa. En la fotografía posan en el apartamento de la hermana de Jenny.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@lore013

Jenny Calderón y Rafael Alarcón unen fuerzas para convertir su marca de calzado, en una empresa familiar que dure varias generaciones.

Desde la comodidad de la sala, en el apartamento de la hermana, Jenny Calderón y su hijo Rafael Alarcón, contaron cómo inició la idea de negocio que afianzó su relación de madre e hijo.
 
Jenny tomó la palabra y manifestó que hace 10 años, mientras era gerente regional de Belcorp (venta directa), tuvo el deseo de consolidar su propio negocio, de modo que se preguntó qué tipo de producto podía comercializar. Al trasladarse a Medellín, por trabajo, encontró que el auge de la ciudad era el calzado, por lo tanto, su mirada se centró en los zapatos para damas.
 
“En esa época yo no le dedicaba mucho tiempo a mi hijo Rafael, pero el sueño de crear una empresa de zapatos, resultó siendo la excusa perfecta para que nuestra relación se afianzara. De hecho, comenzamos a hacer diligencias juntos, a compartir tiempo e ideas”, reveló con un brillo en sus ojos.
 
Calderón, administradora de empresas, esposa y madre de otro hijo llamado Juan Sebastián Alarcón agregó que en la ‘ciudad de la eterna primavera’, contactó a una persona que le realizó las primeras muestras. Al año retornaron a Barranquilla y junto a Rafael, buscaron distintos talleres donde pudieran fabricar. También llegaron a algunos pueblos donde consiguieron los insumos.
 
“Encontramos unas señoras que nos vendían y con el paso del tiempo, se nos fueron creciendo los pedidos. Ante esto decidimos montar un taller, pero como no tuvimos quién lo administrara, desistimos de la idea y buscamos talleres satélites”, manifestó Jenny.
 
El calendario marcó el 2015, y Jenny decidió independizarse, pues trabajando en Belcorp, el tiempo no era suficiente para estar al frente del negocio de calzado.
 
“La hermana de mi esposo se vino de Cúcuta y es quien nos administra el taller en Soledad y nos ayuda con los diseños. Rafi y yo nos dedicamos a comercializar el producto como tal”.
 
Calderón expresó que para llevar a cabo los modelos de sus zapatos, fue necesario tomar como referencia aquellos que ya existían, pero dándole un toque diferenciador, el cual está concentrado en la materia prima con la que los elaboran, es artesanal.
 
“Nosotros usamos tela de Hamaca, de tapizar mueble, cuero con textil, yute, bordado industrial, entre otros, y le damos un toque sofisticado para que la mujer de hoy los use en toda ocasión. Nuestros zapatos son caribeños”, aseguraron Rafael y Jenny.
 
Rafael, estudiante de Contaduría Internacional intervino y resaltó que hace un año y medio se inscribieron a Procolombia, entidad por medio de la cual se han dado a conocer. 
 
Afirmó que en este proyecto de emprendimiento ha podido acompañar a su madre en todo el proceso, tanto así que, junto a ella, ha vivido el génesis y la consolidación de la empresa, así como el acompañamiento a macroruedas en Bogotá, Medellín y otras ciudades del país.
 
Jenny y Rafael muestran algunos de sus zapatos caribeños, calzado elaborado con materiales artesanales que compran en la región Caribe y en Medellín.
 
“Ahora nosotros compartimos más. Mi aporte en la empresa es que la ayudo cuando debe dirigirse con personas que hablan inglés y en la administración de las redes sociales de la marca Jenny Calderón”, aseguró.
Por otro lado, Jenny resaltó la importancia de las plataformas virtuales en la consolidación de la marca. “hoy hay clientes de otras partes del país, gracias a que visitan las redes sociales de la marca”.
 
Sus productos han tocado suelo de Puerto Rico, Estados Unidos, Aruba y manifestaron que están en conversaciones con una comercializadora panameña, que busca exclusividad con sus productos durante dos años.
Manifestaron que el camino para crear la empresa no ha sido fácil, porque las pérdidas no se han hecho extrañar, pero para ellos todo ha sido gratificante, ya que “el castillo pintado en el aire”, hoy está edificado con buenos cimientos.
 
Así mismo, comentaron que en la actualidad están en búsqueda de chicas que desean dar el salto al mercado como empresarias, a través de la venta de calzado, ya que como fin, la marca Jenny Calderón busca fabricar para llegar a diversos públicos.
 
También resaltaron en todo este proceso, la ayuda de Dios, el apoyo de personas, así como la asesoría de Procolombia y comentaron que han llegado a distribuirle a distintas marcas reconocidas a nivel nacional.
Actualmente trabajan con seis operarios, todos unidos para elaborar zapatos altos y bajos, atractivos al ojo de la mujer. 
 
Consejo de una madre...
Jenny Calderón enfatizó en que como madre es esencial ser ejemplo para los hijos. Como empresaria aconsejó que si existe un sueño, lo ideal es arriesgarse.
“Lo que yo quiero con la marca Jenny Calderón es hacer una empresa que trascienda en generaciones”. 
 
Según los dos...
“Esta empresa de calzado nos ha permitido fortalecer los lazos entre madre e hijo”.
 
 
 
 

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