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Perfil 19 de Diciembre de 2015

Dos costeños de viaje por India

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Foto: Archivo particular

Janeth y Darío posan frente al Taj Mahal, ubicado en Agra. Este es el atractivo turístico más importante de India.

Diana Sofía Polo

El cirujano plástico Darío Cabello y su esposa Janeth Urquijo viajaron el pasado septiembre a este país del sudeste asiático. La alegría de la gente, la comida picante y la medicina ayurveda los dejaron fascinados.

“No levanten la mirada hasta que yo les diga”, cuenta Janeth Urquijo que les indicó su guía turístico al conducirlos por el camino que los llevó a ella y a su esposo, el cirujano plástico Darío Cabello, a ver por primera vez el Taj Mahal, mausoleo cuya construcción terminó en 1643 y que es considerado uno de los lugares más bellos del mundo.

Cuando levantaron la vista —a la señal del guía— cuenta Janeth que se le “salieron las lágrimas” al ser testigo de la sobrecogedora belleza de esta edificación de mármol blanco ubicada en la ciudad de Agra. Aunque se haya dicho hasta el cansancio y la imagen de este edificio se reproduzca en postales, cuadros y afiches, cual Mona Lisa, la belleza de esta magnífica tumba es sobrecogedora y casi que indescriptible. Lo sé, porque también estuve ahí.

La pareja de esposos visitó este país del sudeste asiático para el cumpleaños de Darío, el 16 de septiembre, algo que ya es un ritual para este especialista de la salud y la belleza. “Estábamos viendo el Desafío India cuando Darío me dijo que se moría por ir. A mí no me llamaba para nada la atención, pero me habían ofrecido unos paquetes durante todo el año para ir a hacer un curso de medicina ayurvédica. Entonces le dije que nos fuéramos y nos fuimos”, cuenta Janeth, que usa una salwar kameez azul y magenta, prenda india que asemeja a una camisa de mangas largas por encima de las rodillas. La medicina ayurveda es un sistema tradicional de India basado en hierbas, masajes y yoga, entre otros.

Llegaron de madrugada a Nueva Delhi, capital del país, después de un largo viaje y de tres días de curso teórico de medicina ayurveda en Bogotá. Durante cuatro días, Janeth y Darío recorrieron estas caóticas calles en auto-rickshaw (el equivalente indio del bicitaxi motorizado).  Aquí estuvieron en atracciones como la Puerta de la India, monumento conmemorativo de los soldados indios que participaron en la I Guerra Mundial y en las guerras afganas de principios del siglo XX. “Conocimos la calle donde se encuentran las embajadas mundiales, estuvimos en un hermoso mercado artesanal en el que vimos un espectáculo de música tradicional, en la ciudad antigua, en el fuerte rojo, el parlamento y en el mausoleo de Mahatma Ghandi”, cuenta.

Después, la pareja se dirigió a Agra, en el estado de Uttar Pradesh, en donde se encuentra ubicado el Taj Mahal. Además de visitar este imponente monumento del amor, que fue construido como un homenaje del emperador mogol Shah Jahan I a una de sus esposas, Mumtaz Mahal, conocieron el fuerte rojo de Agra, magnífica construcción de piedra caliza roja.

En este punto de la historia, Darío llega a la casa. Para él, la experiencia de ir a India fue realmente espiritual. “India es un país de contrastes. Lo que más recuerdo es que hay tantas formas de vida. Percibí una sociedad en la que no es tan importante tener, como ser, aunque indudablemente hay un gran crecimiento económico están muy ligados a la espiritualidad religiosa, son muy serviciales y risueños”, dice.

Como punto final de su viaje por India, la pareja estuvo en Kerala, al sur del país, aprendiendo sobre medicina ayurveda.


Delhi. En la foto superior izquierda, Janeth posa en el Fuerte Rojo de Nueva Delhi, también conocido como Lal Qila. Este es patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2007. Su construcción terminó en 1648.


Darío parte su torta de cumpleaños en un restaurante de Nueva Delhi junto a una de sus compañeras de viaje. 


Esta es una imagen del dios Ganesh, uno de los más importantes de India. 


Darío y Janeth en el equivalente de un bicitaxi, en Agra. 

Varios vendedores de flores en las calles de este país del sudeste asiático. 

Darío posa junto a un encantador de serpientes en Nueva Delhi. 
 
Tierra de palacios

Janeth posa en uno de los palacios de Rajastán, estado del noreste indio. En la foto del medio se aprecia el fuerte rojo de Agra. En la última foto, en uno de los hoteles de Nueva Delhi. 
 

Una bella travesía


•El tercer destino de la pareja fue Jaipur, ciudad del estado de Rajastán, en el noreste de India.  Entre sus atracciones principales visitaron la ciudad antigua, el fuerte de Amber, el Palacio de los Vientos y el Palacio de la Ciudad. Aquí pasearon en elefante.

•Las dos últimas ciudades de su recorrido de tres semanas fueron Mumbai y Kerala. En Mumbai, la pareja se deleitó con la comida típica del país, una que pese a ser bastante picante, les “fascinó”. “Los sabores son bastante fuertes. Son platos que llevan muchas especias, pero como ellos comen con yogurt, el sabor se neutraliza un poco. El té tampoco puede faltar en ningún momento”, cuenta Janeth. 

 

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