EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/144373
Millennials 29 de Julio de 2017

Los ‘snacks’ de banano que exportan Enrique Vives y Sergio Carrillo

El usuario es:

Foto: Orlando Amador Rosales

Las ‘moneditas’ de banano se convirtieron en el producto estrella de la marca Bananitas, de estos dos emprendedores.

Daniela Fernández Comas

Estos emprendedores samarios crearon Bananitas, una empresa que produce pasabocas de esta fruta y que con éxitos y fracasos han materializado a lo largo de 10 años. Hace poco hicieron su primera exportación a La Florida.

Amigos “de toda la vida” y socios desde hace casi 10 años, Sergio Carrillo y Enrique Vives han logrado sacar adelante su empresa Bananitas. En ese entonces el administrador de empresas, graduado de la Universidad del Norte, unió fuerzas con el ingeniero electrónico de la Universidad del Bosque de Bogotá, para crear una forma divertida de merendar, produciendo así ‘moneditas’ (conocidas también como ‘tajaditas’). 
 
No de plátano, de banano. 
“Le empezamos a meter el ‘lomo’ a la situación en el 2009. Hoy las moneditas de banano son nuestro producto estrella”, explica Sergio, de 36 años. Disponibles en la Costa, este curioso snack de Bananitas se puede encontrar en sabores como limón, BBQ y natural. Además de chicharrones que ofrecen desde 2012.  
 
Estos empresarios cuentan que comenzar es lo más difícil, pues no siempre se logran los cometidos iniciales. “Arrancamos varias veces, pero por fin se dio el primer objetivo que fue producir para llevar nuestro producto a otro país”, comparte Enrique. Él tiene 35 años. 
 
Fue hasta hace poco, después de una negociación de más de dos años, con seis meses de preparación para dejar el producto “en su punto”, que lograron exportar a Miami, con resultados fructíferos. Enrique afirma que en una primera oportunidad alcanzaron a exportar 24.000 unidades. “Fueron 1.566 kilos de banano, una cantidad considerable en snakcs. Cerca de 10 toneladas en fruta”. 
 
Entre sus objetivos está enviar siete u ocho contenedores de Bananitas a Estados Unidos. Y por qué no, también a otros países.  
Pero, ¿por qué el banano? La respuesta es sencilla. Ellos son de Santa Marta y tienen la zona bananera a solo 20 minutos de la ciudad. Eso y querer salir del común denominador en lo que a mecato se refiere.  
 
“Somos ricos en banano y eso lo aprovechamos para la diferenciación. La mayoría de los snacks trabajan con plátano y están ubicados en el eje cafetero, Medellín y Cali. Todos ellos exportan a través del puerto del Pacífico, y nosotros, teniendo el puerto en Santa Marta a la mano tenemos una ventaja”, afirma Enrique Vives. 
 
 
Visión.
Si dos años atrás –dice Sergio- les preguntaban dónde veían su empresa, seguramente su respuesta habría sido muy diferente a la realidad. 
 
“Nos veíamos posicionados en el mercado nacional, pero fíjate que hace dos años que tomamos la decisión de bajar el nivel de expansión a lo nacional, siempre manteniendo el mercado local y ahora pensando más en exportar”. Esto que dice Enrique explica su respuesta a la pregunta si se la hicieran hoy día: “de pronto no estemos exportando banano sino papa o yuca”.  A esto, Sergio complementa que se sorprenden siempre, pues “es un mercado voluble” difícil de leer. 
 
Como emprendedores sienten un compromiso social. Su empresa genera 45 empleos directos que tratan de fortalecer constantemente. 
Consideran que “un empleado insatisfecho es muy improductivo”. “Hay que tener ese lado humanitario. Tú puedes reemplazar a un empleado porque no te gusta su trabajo, pero ¿qué te garantiza que el que entra va a ser mejor? Por eso hay que tratar de formarlos de la mejor manera”.
 
Sobre la facilidad de “crear empresa” en el país dicen que es complicado, “cada día peor”.  Así lo expresa Enrique, la mente ingeniera de Bananitas. “Cada vez hay reformas tributarias que golpean un poco más el bolsillo. Todo te toca hacerlo a ti porque hay demasiadas pretensiones tributarias. Por eso hay tanta informalidad”.
 
Después de sus altos y bajos, Bananitas se ha logrado materializar a lo largo de una década en Santa Marta, su ciudad natal. Ciudad que ven con crecimiento a diario y que, para ellos, “brinda una muy buena calidad de vida”. “Es una ciudad que lo tiene todo, hasta para el que no tiene plata. Porque hasta con un guineo puedes armar un desayuno para dos”. 
 
Agradecimientos: Hotel Best Western Plus Santa Marta.

Etiquetas

Más de revistas