EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/143063
La Cita Positiva 20 de Mayo de 2017

Salta al vacío

El usuario es:
Sandra Leventhal

Todos los días vemos seres humanos saliendo a trabajar, algunos se ven contentos y satisfechos, pero otros se ven tristes y un poco derrotados ante la resignación de tener que realizar un trabajo que quizás no los llena de satisfacción.
Lo cierto es que casi dos tercios de nuestras vidas se pasan en el trabajo. Este espacio es quizás uno de los espacios más relevantes en nuestra existencia, de él dependen nuestros ingresos, nuestra labor, nuestra ocupación y nuestra estabilidad emocional. En el trabajo construimos relaciones sociales, vínculos laborales y vínculos con nosotros mismos, por cuanto en este espacio construimos parte de nuestro valor como personas.

Sin embargo no todo es felicidad en el trabajo… Por un lado están los que no pudieron por una u otra razón estudiar aquello que anhelaban y por ende no pueden desempeñarse en aquello que desearon. Están los que solo lograron conseguir el trabajo que tienen y han debido asumir una serie de obligaciones, compromisos y circunstancias que los hacen desdichados.

Están aquellos que se encuentran sometidos a un jefe tirano o esos que heredaron un oficio que simplemente detestan. Se encuentran atrapados en una vida laboral que nunca imaginaron. Como quiera que sea son desdichados y prácticamente dos terceras partes de su vida es triste.

Cuando se enfrenta esta circunstancia, se siente una mezcla de angustia y miedo, mucho nos hemos sentido desdichados en un trabajo, y ante la posibilidad de un cambio, podemos llegar a experimentar mucho miedo.

La pregunta real es, que necesitamos? Un cambio de trabajo, un cambio de carrera? O un cambio de actitud… Cualquiera sea la respuesta ahí está el meollo del asunto. Hay algunas señales que pueden ayudarnos a encontrar estas respuestas y replantearnos ese camino que de alguna manera hemos construido para nosotros.

Lo primero y fundamental es saber si estamos colocando en peligro nuestra autoestima y valor propio, al continuar en esta ocupación de día a día. Si hemos reducido nuestra existencia a un ingreso mes a mes que ha robado todas nuestras sonrisas, anhelos y sueños. Preguntarnos, que paso con aquello que nos apasionaba y si verdaderamente no tiene ya cabida en nuestras vidas…

Si aquello que hacemos no nos genera un mínimo de motivación, la vida se convierte en un peso muy difícil, aquí está la segunda clave, que es aquello que me motiva a seguir este camino, una promesa de futuro que requiere un sacrificio momentáneo, o la comodidad de tener una situación resuelta por un rato. Quizás no enfrentar el miedo a saltar al vacío?

Si somos verdaderamente honestos con nosotros mismos, podemos hacer un balance profundo de aquello que estamos dispuestos a sacrificar como inversión en un futuro más amable y acorde con aquello que hemos soñado, o por lo menos que no se encuentre tan alejado de nuestro sueño original. A veces un sacrificio de 2 años, es el camino a reinventar una nueva vida para nosotros.

 

sandraleventhal@gmail.com

Etiquetas

Más de revistas
-->