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La Cita Positiva 08 de Noviembre de 2016

No. No puedo...

El usuario es:
Sandra Leventhal

Este tipo de negativismo es más común de lo que parece. Tengo un grupo de amigos donde la palabra que más se le escucha a uno de sus miembros es no.

Resulta que esta es una persona supremamente negativa, que vive convencida que el no, es una constante en su vida y está destinado a vivir en él. ¿Qué pasa con estas personas que les cuesta tanto trabajo ver oportunidades y solo ven dificultades, porque favorecen el no se puede antes del sí?, tratemos a ver ¿qué pasa?

Por un lado parece ser que algunos seres humanos están predispuestos a ser más sensibles ante los eventos negativos que a los positivos. Es como si tuviesen una predisposición genética para ver la vida a través de un cristal gris.

Otra razón es que les falta cultura emocional, es decir no saben reconocer sus emociones y se confunden entre frustración y rabia; negatividad y desesperanza; miedo y culpa. La mayoría de sus emociones están clasificadas bajo las mismas categorías y al no poder discriminarlas de manera especifican son generalizadas como malestar.

Puede ser que se educaron en un ambiente donde se sobredimensionaron los retos de la vida y se vivenciaron como grandes derrotas que tiñeron toda la realidad de negatividad, marcando la historia de esta persona con un tinte gris. Generando no solo una experiencia negativa, sino una forma de pensar pesimista y derrotista, donde el principal enfoque se colocó en la carencia.

También se ha descubierto que la negatividad podría ser contagiosa. Vivir y mantener un entorno negativo podría acabar por transferirnos esta forma de ver la vida. Personas negativas encontraremos siempre en nuestro entorno y son como agujeros negros que chupan la más positiva de nuestra energía. Entonces ¿qué hacer?

Ante todo reconocer que esa negatividad es una característica que no tiene nada que ver con nosotros y no tomarlo personal. Es importante poder reconocer a qué se podría deber esta característica. Si se debe a su entorno, o ciertas circunstancias, o si es una marca de su personalidad.

Lo segundo es tratar de determinar si con su negatividad están buscando algo específico, como manipular una situación, o si se trata de una búsqueda de poder y es un juego de autoridad y dominio. Así podremos determinar si queremos o no engancharnos en el juego.

Otra estrategia útil es la de no dar mucho crédito a las características negativas, algo así como filtrar la información y dejar solo lo constructivo. Sonreír y no caer en la trampa de sentirse afectado por las negativas. Incluso si se es cercano a la persona, solicitarle que haga el ejercicio de expresar cosas positivas.

Para terminar. Podría tratarse de un caso de necesidad de atención, solicitada desde el no. Si podemos dar apoyo a esta persona, ¡fantástico! Cada quien sabe qué tanto y cuánto puede ayudar, y si definitivamente no creemos que podemos con esta persona, entonces ¡hagan como hice yo! Salgan corriendo en la dirección opuesta.

www.sandraleventhal.com

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