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Así Nos Conocimos 17 de Junio de 2017

Divertirse en pareja, la fórmula perfecta de Óscar y Ana María

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Foto: Orlando Amador Rosales

Óscar y Ana María viven en Barranquilla. Su buen sentido del humor los ha acompañado durante más de 31 años.

Daniela Fernández Comas @danielaferco

Este padre barranquillero, y hoy abuelo, cuenta cómo fue su experiencia de ser papá a temprana edad. Ese rol lo ha desempeñado junto a su esposa durante 31 años.

Una cita a ciegas fue suficiente para que Óscar Zuleta quedara flechado de Ana María Pinedo. “Mi mejor amiga de ese entonces era novia del primo de él. Me dijo para salir los cuatro y yo acepté”, contó Ana María, que recordó haberlo visto antes de ese momento, pero él no se acordaba de ella.
 
“Yo trabajaba en un almacén de ropa. Él había entrado a comprar una camisa y salió a buscar la plata. Ahí le dije a la ‘pelá’ que lo había atendido, que yo lo quería atender cuando volviera, y le tenía un papelito con mi teléfono para metérselo en la bolsa de la camisa. Cuando volvió lo hizo con su novia, entonces no le di nada”, cuenta entre risas de la vez que sus ojos vieron a su hoy esposo por primera vez.
 
Su destino, sin embargo, era encontrarse meses después en una cita a ciegas, enamorarse, casarse y hacer toda una vida juntos. La misma que comparten desde hace 31 años, cuando a Óscar le pareció “tronco e’ bollo” Ana María.
 
Contrajeron matrimonio el 14 de marzo de 1987. Sus nupcias fueron en la capilla del Liceo de Cervantes, mientras en la barriga de Ana María se gestaba a Natalia. “Nos casamos embarazados. Yo quedé embarazada 10 meses después de estar saliendo. No dábamos un peso por nuestra relación. Éramos muy niños, él tenía 21 años y yo tenía 17, pero mira dónde estamos”. 
 
Se casaron el 14 de marzo de 1987 y fueron la portada de una revista local de la época.
 
 
¿Su fórmula? Simplemente, divertirse. “El éxito para que una relación perdure es que se disfrute. Evitar la monotonía y darles movimiento a las cosas. Tanto individual como conjuntamente”, opina el administrador de empresas. Ana María, por su parte, dice que es el respeto y la compresión. Pues “si hay amor, hay de todo”.
 
La pareja también ha tenido altos y bajos. Cuando tenían 3 años de casados vivían en Miami, EEUU. Aún no concebían a sus dos hijos, Daniel, de 25, y David, de 21, pero estuvieron a punto de separarse por un accidente que casi le cuesta la vida al barranquillero.
 
“Casi me muero. Me pegaron 5 tiros en Estados Unidos por un asunto familiar que hoy en día ya está resuelto”, contó Óscar, que, además, fue operado  a corazón abierto hace cuatro años. 
 
Su forma de ser calmada, de no perder el control ni salirse de casillas no solo le han servido para afrontar situaciones difíciles. Estas cualidades enamoraron a Ana María.
 
A esto su esposa complementa que “esas pruebas han ayudado a que se valore más a la familia”, por eso hacer actividades juntos es lo que más disfrutan, desde viajar hasta salir a comer.
 
Sus tres hijos, David, de 21, años, Natalia, de 29, y Daniel, de 25.
 
Óscar, que no contó con la presencia paterna desde que su papá falleció cuando tenía 5 años, asegura que “a nadie le enseñan ser padre, ni mucho menos pareja”. Pero, sin duda, las dos facetas las vive a plenitud. 
 
Hoy ambos vuelven a los biberones, a bañar y cambiar a un bebé con Eitan, su primer nieto, y juntos comparten la idea de: “como sea la forma de criar a tus hijos, así te copiarán ellos a ti”. 

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